Ciprian Hilario, M.S.C.

(Lecturas: 1Sam 16,1b.6-7.10-13; Sal 22; Ef 5,8-14; Jn 9,1-41)
Domingo 4to de Cuaresma (15 marzo 2026)
Queridos hermanos y hermanas:
Hoy la Palabra de Dios nos invita a vivir el Domingo de la Luz y la Alegría. En medio del camino cuaresmal, la Iglesia nos recuerda que Dios quiere iluminar nuestra vida. Cuando Cristo entra en el corazón, desaparecen las tinieblas y nace la verdadera alegría.
Las lecturas de hoy nos muestran cómo Dios ilumina, elige y transforma la vida de las personas.
1. Dios ve el corazón (Primera lectura). En la primera lectura del Primer Libro de Samuel, vemos cómo Dios envía al profeta Samuel a elegir un nuevo rey para Israel.
Samuel piensa que el elegido será el hijo más fuerte o el más alto de Jesé. Pero Dios le dice una frase muy importante: “El hombre mira las apariencias, pero Dios mira el corazón.” Y así, Dios elige a David, el más pequeño de los hijos.
De aquí aprendemos algo muy importante: Dios no mira como miran los hombres. Dios no se fija primero en la apariencia, sino en el corazón.
Muchas veces los que el mundo no toma en cuenta, Dios los elige para grandes cosas. sto nos llena de alegría, porque significa que todos tenemos valor ante Dios.
2. El Señor es nuestro Pastor (Salmo 22). El salmo que hemos escuchado es uno de los más hermosos de la Biblia: “El Señor es mi pastor, nada me falta.”
Este salmo nos recuerda que:
- Dios guía nuestra vida.
- Dios camina con nosotros incluso en momentos difíciles.
- Dios ilumina nuestros caminos.
Aunque pasemos por momentos oscuros, no caminamos solos, porque el Señor va con nosotros. Por eso el cristiano vive con confianza y alegría.
3. De las tinieblas a la luz (Segunda lectura). San Pablo, en la carta a los Efesios, nos dice algo muy claro: “Antes eran tinieblas, ahora son luz en el Señor.” Esto significa que el encuentro con Cristo cambia nuestra vida.
San Pablo nos invita a vivir como hijos de la luz, y eso se manifiesta en tres cosas: la bondad, la justicia, la verdad.
El cristiano no puede vivir en la oscuridad del pecado, del odio o del egoísmo. El cristiano está llamado a reflejar la luz de Cristo en su vida.
4. Jesús abre los ojos del ciego (Evangelio). El Evangelio nos presenta uno de los milagros más hermosos de Jesús: la curación del ciego de nacimiento.
Este hombre nunca había visto la luz. Vivía en la oscuridad desde que nació. Jesús lo encuentra, hace barro con saliva, unge sus ojos y le dice: “Ve a lavarte a la piscina de Siloé.” El hombre obedece… y comienza a ver.
Pero lo más interesante del Evangelio no es solo el milagro físico, sino el proceso de fe que vive este hombre.
Poco a poco va descubriendo quién es Jesús:
- primero dice: “Ese hombre que se llama Jesús”,
- luego dice: “Es un profeta”,
- y al final termina diciendo: “Creo, Señor.” Mientras el ciego comienza a ver, los fariseos, que creen ver, se quedan en la oscuridad.
5. La verdadera ceguera
Este Evangelio nos enseña algo muy profundo:
- Hay personas que no ven con los ojos, pero ven con el corazón.
- Y hay personas que tienen ojos, pero no quieren ver la verdad.
- La verdadera ceguera no es la de los ojos,
- sino la del corazón cerrado a Dios.
6. Cristo es la luz que da alegría. Por eso hoy celebramos el Domingo de la Luz y la Alegría.
Jesús vino para:
- iluminar nuestra vida,
- abrir nuestros ojos,
- liberarnos de las tinieblas del pecado.
Cuando Cristo entra en nuestra vida:
- hay luz en la conciencia,
- hay paz en el corazón,
- hay alegría en el alma.
7. Preguntas para nuestra vida. La Palabra de Dios hoy nos invita a preguntarnos:
– ¿Hay áreas de mi vida que todavía están en oscuridad? ¿Estoy dejando que Jesús ilumine mi corazón? ¿Vivo como hijo de la luz o sigo caminando en tinieblas?
8. Conclusión. Queridos hermanos y hermanas, pidámosle hoy al Señor tres cosas:
- Un corazón limpio, para que Dios pueda mirarlo con amor. Ojos abiertos, para reconocer la verdad. Una vida iluminada, que refleje la luz de Cristo. Que, en este Domingo de la Luz y la Alegría, Jesús abra también nuestros ojos y nos conceda caminar siempre en su luz. Amén.
- Domingo de la Luz y la Alegría
- “SE LAVÓ Y VIO”
- Mons. Manuel Ruiz preside emotiva Eucaristía para delegación de 115 médicos especialistas de Nueva York
- LA CUARESMA Y LAS DECISIONES DE NUESTRA VIDA
- León XIV pide oraciones por los países devastados por los conflictos

Anote este número. 829 694 1948 y este correo-e: aire96fm@gmail.com y escríbanos para mantenerse informado de las novedades y actualizaciones de esta página ¿Le gustaría recibir nuestro boletín semanal por correo electrónico? Suscríbete entrando aquí. Queremos orar contigo, llena el siguiente formulario y estaremos orando por ti y tus necesidades. Dios es quien hace la obra, nosotros te acompañamos clamando por ti: AQUÍ.
Para escuchar AIRE96FM



