P. Luis Alberto De León Alcántara Email: albertodeleon_011@hotmail.com

Sin darnos cuenta, las redes nos han enredado. El Facebook, el Twitter y el Instagram, nos tienen cada vez más entretenidos. Y no se diga del YouTube, donde la música, la farándula, las noticias de último minuto y los comentaristas amarillistas, son reflejo de cómo va el mundo y la sociedad. Pareciera en ocasiones, que la realidad está en el internet y no con las personas que nos rodean. Que la moda actual es estar conectados, para ser conocido y reconocido en los medios digitales.
Todo lo que inició como un simple espacio de visitas ocasionales, se ha convertido en un lugar y en un refugio para muchos. Tanto es así, que ya en nuestro vocabulario solemos decir que vivimos en un mundo digital, que somos cibernéticos, y que, para estar atentos a todos los acontecimientos importantes del planeta, es necesario unirse al club de todos aquellos que disfrutan navegar por el internet. Donde nos hemos inventado familias y amigos para tener nuestra propia convivencia; personas agregadas a la lista de contactos que, pese a que no se conozcan, en ocasiones son aceptados, ya que únicamente importa la cantidad, no la calidad de las personas incluidas…
Es un gran logro disfrutar de los grandes avances de la tecnología. Son muchas las personas que han sabido aprovechar estas herramientas, no solo para ampliar sus conocimientos, sino para tener su propio negocio. Pues, las oportunidades que se pueden encontrar en los buscadores de internet, son enormes. Lo que significa que cada uno encuentra lo que sale a buscar en estos sitios públicos. De aquí que, a la hora de acercarnos al internet, no está de más tener una breve noción de nuestro objetivo a la hora de pedir entrar en este ciberespacio.
La humanidad se ha quedado fascinada por las redes sociales. Da la impresión que es una de las maravillas del nuevo siglo. Pero aunque estemos conectados, eso no nos hace más humanos. Ya lo dijo el papa Francisco, en una de sus Carta Encíclica, “Fratelli Tutti” (La fraternidad y la amistad social). “Estamos más solos que nunca en este mundo masificado que hace prevalecer los intereses individuales y debilita la dimensión comunitaria de la existencia. Hay más bien mercados, donde las personas cumplen roles de consumidores o de espectadores”.
No podemos negar los valores y los privilegios que brinda estar conectados a las redes. Sin embargo, hay que preguntarse, ¿hasta qué punto me ayudan, como ser humano, estos medios tecnológicos?, ¿contribuyen a mi felicidad tener redes sociales?, ¿con qué finalidad me conecto?, ¿estoy consciente del por qué y el para qué uso el internet?, ¿soy capaz de navegar por internet sin descuidar a mi familia en tiempo real, sin dejar de cumplir mis tareas y obligaciones cotidianas? Porque, así como san Juan de la Cruz dice que “Al caer la tarde seremos juzgado en el amor”, de igual modo, vale la paráfrasis, “al llegar la noche, al pasar balance tendremos conciencia de saber si utilizamos el internet a nuestro favor o en contra”.
Otros temas del P. Luis Alberto
CUARESMA TERMINADA, PASCUA CELEBRADA
LA RESURRECCIÓN DE JESUCRISTO EN MEDIO DE UNA GUERRA
NECESITAMOS ESTAR CONECTADOS A LA CRUZ DE CRISTO
LA CUARESMA Y LAS DECISIONES DE NUESTRA VIDA
- CONECTADOS, ¿PERO HUMANIZADOS?
- “PUERTA ABIERTA”
- Foro nacional por una cultura de paz
- ACTUALIZARSE CON LOS SANTOS PADRES: PATROLOGIA PARA UNA FE CATOLICA SOLIDA III
- Diócesis Stella Maris celebra su primera ordenación sacerdotal, en su camino pastoral

Anote este número. 829 694 1948 y este correo-e: aire96fm@gmail.com y escríbanos para mantenerse informado de las novedades y actualizaciones de esta página ¿Le gustaría recibir nuestro boletín semanal por correo electrónico? Suscríbete entrando aquí. Queremos orar contigo, llena el siguiente formulario y estaremos orando por ti y tus necesidades. Dios es quien hace la obra, nosotros te acompañamos clamando por ti: AQUÍ.
Para escuchar AIRE96FM




