AIRE96FM

03/10/2026

La Iglesia lamenta la cantidad de jóvenes fallecidos en enfrentamientos con la P.N.

 La Iglesia se ha hecho eco de los últimos acontecimientos vinculados a las muertes de presuntos delincuentes a manos de las autoridades policiales, justificadas frecuentemente bajo el argumento de haber «enfrentado a tiros a una patrulla policial».

Las decenas de fallecimientos de estos supuestos antisociales reportados en todo el país motivaron un llamado a las autoridades por parte del arzobispo coadjutor de Santo Domingo, monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, ante una ola de intercambios de disparos cuyos principales protagonistas son jóvenes y agentes policiales.

Monseñor Morel Diplán expresó su lamento por la violencia que impacta a la sociedad dominicana y por la alta cantidad de vidas jóvenes perdidas. Señaló que el problema de la delincuencia no se combate quitándole la vida a un ser humano e hizo un llamado a las autoridades a enfocar sus esfuerzos en la prevención: «Educar a la sociedad, que el Estado también eduque y forme para prevenir».

«Hoy lamentamos mucho la cantidad de jóvenes que han muerto y las familias que están sufriendo; aunque hay personas que se alegran pensando que así se va a solucionar el problema», agregó el arzobispo, asegurando que mediante políticas públicas efectivas se puede evitar que la juventud caiga en la delincuencia.

Asimismo, Morel Diplán reconoció que el Gobierno muestra preocupación por esta coyuntura —«porque cada hecho que sucede recae sobre el Gobierno y sus dirigentes»—, pero insistió en que se debe articular un plan de coordinación, orientación y concientización para evitar que se genere más violencia, además de crear mayores oportunidades laborales y espacios para la juventud.

Por otro lado, enfatizó la necesidad de combatir la corrupción: «Ha habido muy malos ejemplos de personas que deberían ser referentes para los jóvenes y, desafortunadamente, no lo han sido». Afirmó que la cultura del robo y la impunidad en ciertas esferas de la sociedad envía un mensaje erróneo a la juventud de que «todo está permitido», y añadió que si estas conductas se hubiesen corregido a tiempo, la sociedad no enfrentaría tantos problemas hoy en día.

Muertes a manos de la Policía

Desde que se dio a conocer el caso de Michael Junior Rodríguez Peguero (alias «Michael Peluche»), abatido tras su presunta implicación en la muerte del artista urbano Diddy Glow, la sociedad dominicana ha mantenido bajo la mira las actuaciones de la Policía Nacional en relación con estos reportes.

Por su parte, la institución policial ha continuado destacando en sus informes oficiales la entrega voluntaria de presuntos delincuentes que cuentan con órdenes de arresto pendientes

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Rosario: Oración Predilecta de María

 Por Leonor María Asilis Elmudesi

Octubre es el mes dedicado al Rosario, aunque estamos invitados por la Madre a rezarlo siempre. Ya finalizando el mes, optamos por comentar un poco sobre las bondades de esta bellísima devoción.

Lo primero que debemos resaltar es que es mariana, pero sobre todo cristológica. Junto a María recorremos los misterios de la vida de Jesús pidiendo su intercesión por nuestras necesidades. Es oportuno, si hablamos del Rosario, que lo hagamos de la Virgen María. Definitivamente, Ella es un ser especial.

Observando la historia de la Salvación, vemos la importancia tan grande que tiene la intercesión de María Santísima en bien de la humanidad. Solo el haber sido escogida por Dios para ser la Madre de su Hijo y el hecho de haber aceptado su voluntad permitió que nuestro Señor Jesús viniera al mundo y nos redimiera. A través de su intercesión, Jesús hizo su primer milagro en las Bodas de Caná, e innumerables milagros a través de los tiempos. Consagrarnos a Ella y pedir su intercesión a través del Rosario es gran sabiduría.

Es llamada la omnipotencia suplicante. Ella nos acerca y aproxima a Jesucristo. Y no es para menos, si descubrimos el tesoro de nuestra Madre María: el secreto que encierra su gran humildad y sencillez. Su ejemplo de vida y su silencio. El no querer figurar, sino ser, estar, amar, interceder y servir siempre. Su vida de oración, que se perpetúa desde el cielo sirviéndonos de Abogada ante Dios. Estamos en el mes del Rosario, su oración predilecta.

Así lo pudimos descubrir a través de un librito pequeño pero profundo, porque invita al lector a encontrarse con Ella en la oración del Rosario, escrito por un gran amigo de Ella, San Luis María Grignion de Montfort, y titulado: El secreto admirable del Santísimo Rosario. El santo afirma con rotundidad: “La práctica del Santo Rosario es grande, sublime y divina. El Cielo nos la ha dado para convertir a los pecadores más endurecidos y a los herejes más obstinados». Y añade una promesa que ha consolado a innumerables almas: “Si rezáis el Rosario fielmente hasta la muerte, os aseguro que, a pesar de la gravedad de vuestros pecados, recibiréis una corona de gloria imperecedera”. Montfort no duda en asegurar que quien persevera en esta oración, aunque se encuentre al borde de la condenación, acabará convirtiéndose si reza el Rosario cada día con el deseo de conocer la verdad y obtener el perdón.

María es el medio más seguro, el más fácil, el más corto y el más santo para llegar a Jesucristo. En otras palabras, el mejor atajo. No confundamos esto que nos dice el santo. Es decir, no contradice las palabras de nuestro Señor Jesucristo cuando nos dice: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida». Lo que debemos entender es que María es el mejor atajo para llegar a Jesús. De hecho, por Ella el Padre nos entregó a Jesús. Por su intercesión, Jesús hizo su primer milagro en las Bodas de Caná de Galilea. Con esta acción, Jesús nos revela su debilidad por su Madre; en la cruz nos la entrega en Juan, queriéndonos mostrar que es nuestra Madre en el Espíritu y que nos cobijemos bajo su manto.

Ella nos ha regalado el Rosario para que meditemos con Ella los misterios y las virtudes de la vida, muerte, pasión y gloria de su Hijo Jesús, a la vez que pedimos su intercesión. Hoy más que nunca se hace urgente que la invoquemos mediante el Rosario e imitemos en nuestros actos, por ser Madre de Dios y madre nuestra.

Los santos de todos los tiempos han experimentado y proclamado con fuerza el poder de esta oración. San Padre Pío de Pietrelcina, que llevaba casi siempre el rosario en sus manos estigmatizadas, lo llamaba “el arma para estos tiempos”. Solía decir: «Amen a la Virgen y háganla amar. ¡Reciten siempre el Rosario!». Y añadía con convicción: “Algunos son tan necios que creen poder pasar por la vida sin la ayuda de la Santísima Virgen. Amen a la Madonna y recen el Rosario, porque su Rosario es el arma contra los males del mundo de hoy. Todas las gracias dadas por Dios pasan a través de la Santísima Madre”. Para este gran místico, el Rosario no era una simple repetición de oraciones, sino un verdadero escudo espiritual y el billete de entrada al Paraíso.

Santa Teresita del Niño Jesús, con su estilo sencillo y profundo, nos ofrece una imagen hermosa: “Con el Rosario se puede alcanzar todo. Según una graciosa comparación, es una larga cadena que une el Cielo y la tierra, uno de cuyos extremos está en nuestras manos y el otro en las de la Santísima Virgen. Mientras el Rosario sea rezado, Dios no puede abandonar al mundo, pues esta oración es muy poderosa sobre su Corazón”. Esta cadena de amor que une el cielo y la tierra nos recuerda que cada Ave María que pronunciamos con fe es recogida por María y presentada ante el trono de Dios.

San Pío X, el Papa de la Eucaristía y de la infancia espiritual, no dudó en afirmar: «El Rosario es de todas las oraciones la más bella, la más rica en gracias y la que más complace a la Santísima Virgen». Y añadía un consejo pastoral de gran actualidad: «Si quieren que la paz reine en sus familias y en su patria, recen todos los días el Rosario con todos los suyos». San Juan Bosco, educador de la juventud, llegó a decir: “Sobre la devoción de la Virgen y el rezo del Rosario se basa toda mi obra educativa. Preferiría renunciar a cualquier otra cosa, antes que al Rosario”. Para él, el Rosario no era un complemento opcional, sino el fundamento mismo de la formación cristiana.

San Francisco de Sales, doctor de la Iglesia y maestro de la devoción suave, confesaba: «Rezar mi Rosario es mi más dulce ocupación y una verdadera alegría, porque sé que mientras lo rezo estoy hablando con la más amable y generosa de las madres». Y San Alfonso María de Ligorio, gran devoto de María, enseñaba que el Rosario es uno de los medios más poderosos para aliviar a las almas del Purgatorio y alcanzaba las mejores conversiones de pecadores mediante esta oración.

El mismo Santo Domingo de Guzmán, a quien la tradición atribuye la difusión del Rosario, escuchó de labios de la Virgen estas palabras de aliento: «Estás viendo el fruto que he conseguido con la predicación del Santo Rosario; haz lo mismo, tú y todos los que aman a María, para de ese modo atraer todos los pueblos al pleno conocimiento de las virtudes». Y San Juan Pablo II, que hizo del Rosario su oración predilecta, escribió: «El Rosario es mi oración predilecta. ¡Plegaria maravillosa! Maravillosa en su sencillez y en su profundidad». Para este santo pontífice, aunque el Rosario es claramente mariano, es en el fondo una oración centrada en Cristo, un compendio del Evangelio.

Todas estas voces de la Iglesia nos invitan a no quedarnos en una devoción superficial. El Rosario no es un acto mecánico ni una mera repetición de palabras. Es contemplación de los misterios de Cristo junto a María, es diálogo filial con la Madre, es arma espiritual en medio de las batallas de la vida y es camino seguro de santidad. Cuando lo rezamos con atención y amor, no solo pedimos favores; nos dejamos transformar por Aquel a quien contemplamos a través de los ojos de su Madre.

 Que el rezo perseverante del Rosario sea en nuestras familias y en nuestra patria fuente de paz, de conversión y de esperanza.

Demostremos nuestra devoción no como un acto externo, sino interno y conmovedor, que salga desde lo profundo de nuestras almas. Que cada Ave María sea un acto de amor confiado, cada misterio una escuela de virtudes y cada Rosario un paso más cerca de Jesús por las manos de María. Porque, como nos enseñan los santos, no hay camino más seguro, más fácil ni más santo para llegar a Cristo que el que pasa por el Corazón Inmaculado de su Madre.

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Carta abierta a Radio Santa María: 70 años sembrando esperanza en la República Dominicana

 CRÓNICA DE FE

dvasquezmorales@gmail.com

Desde Aire96FM, nuestra gratitud por siete décadas de comunicación al servicio de la educación, la evangelización y el desarrollo integral

Querida Radio Santa María:

Hay historias que no se escriben solamente con tinta. Se escriben con voces, con rostros, con comunidades, con sacrificios y con la esperanza de quienes creen que un mundo mejor es posible.

La historia de Radio Santa María, que celebra sus 70 años de fundación, pertenece precisamente a esas historias que merecen ser contadas, reconocidas y agradecidas.

Desde Aire96FM, queremos unirnos a esta celebración con profunda admiración y gratitud. No solamente para felicitarles por siete décadas de trayectoria, sino para reconocer públicamente el valor de una obra que ha entendido la comunicación como una auténtica vocación de servicio.

Desde aquel 1956 en que nació con el propósito de contribuir al desarrollo integral de la Región del Cibao Central, han transcurrido siete décadas de una presencia que ha trascendido las ondas de la radio.

Porque Radio Santa María no ha sido solamente una emisora.

Ha sido escuela, acompañamiento, espacio de participación, instrumento de evangelización y voz de las comunidades.

Ha sido una radio que comprendió que educar es sembrar futuro; que evangelizar es anunciar a Jesucristo también mediante el compromiso con la dignidad humana; y que promover el desarrollo significa ayudar a las personas y comunidades a descubrir sus propias capacidades para transformar su realidad.

Una radio que decidió servir

En estos 70 años, muchas cosas han cambiado en la República Dominicana. Han cambiado las tecnologías, las formas de comunicarnos, las necesidades sociales y hasta la manera en que las nuevas generaciones se relacionan con los medios.

Pero hay algo que conserva su vigencia: la necesidad de una comunicación que ponga a la persona en el centro.

Radio Santa María asumió desde sus orígenes una misión que sigue teniendo una enorme actualidad: contribuir a la educación formal y no formal, promover mejores condiciones para la producción y favorecer las distintas formas de organización y participación comunitaria, desde una visión fundamentada en valores humanos y cristianos.

Esa opción merece reconocimiento.

Porque detrás de cada programa educativo, de cada orientación transmitida, de cada iniciativa comunitaria y de cada mensaje evangelizador hay una convicción: la comunicación puede transformar vidas cuando se coloca al servicio del bien común.

Y esa convicción ha dejado huellas.

Siete décadas que hablan de compromiso

Setenta años significan varias generaciones.

Significan abuelos que escucharon Radio Santa María y luego la compartieron con sus hijos. Significan familias que encontraron en sus contenidos una oportunidad para aprender. Significan campesinos, estudiantes, educadores, líderes comunitarios y hombres y mujeres de fe que descubrieron que su voz también tenía un lugar.

Significan, en definitiva, una historia construida junto al pueblo.

Por eso, al celebrar este aniversario, queremos mirar más allá de los micrófonos y las antenas. Queremos mirar a las personas.

A quienes estuvieron detrás de cada transmisión.

A quienes madrugaron para preparar un programa.

A quienes enseñaron a través de la radio.

A quienes llevaron la Palabra de Dios a los hogares.

A quienes acompañaron procesos comunitarios.

A quienes hicieron posible que una señal radiofónica se convirtiera en una presencia cercana en tantos lugares.

A todos ellos: gracias.

Gracias por creer en la educación

En una sociedad donde todavía existen grandes desafíos educativos, la experiencia de Radio Santa María nos recuerda que educar es una de las formas más profundas de servir.

La educación no solamente transmite conocimientos. También abre horizontes, despierta capacidades y permite que las personas participen con mayor conciencia en la transformación de sus comunidades.

Por eso, la contribución de Radio Santa María a la educación formal y no formal constituye una parte fundamental de su legado.

Gracias por evangelizar desde la realidad

También queremos agradecer su aporte a la evangelización.

Una evangelización que no se limita al templo, sino que sale al encuentro de las personas en sus hogares, en sus comunidades, en sus trabajos y en sus realidades cotidianas.

La fe cristiana está llamada a iluminar la vida concreta. Y cuando una radio utiliza sus medios para anunciar valores humanos y cristianos, para promover la dignidad de la persona y para acompañar a las comunidades, está contribuyendo a esa misión evangelizadora.

En ese camino, Radio Santa María ha sido parte de una historia mayor: la historia de una Iglesia que busca hacerse presente en medio de su pueblo y anunciar que el Evangelio también tiene una palabra para las realidades sociales, educativas, económicas y comunitarias.

Una inspiración para quienes comunicamos hoy

Desde Aire96FM, esta celebración también nos interpela.

Somos parte de una nueva generación de medios de comunicación. Contamos con plataformas digitales, redes sociales, páginas web y nuevas herramientas que permiten que un mensaje llegue en segundos a lugares que antes parecían lejanos.

Pero la tecnología, por sí sola, no garantiza una buena comunicación.

Lo verdaderamente importante sigue siendo para qué comunicamos y al servicio de quién ponemos nuestra voz.

En ese sentido, los 70 años de Radio Santa María constituyen una inspiración.

Nos recuerdan que un medio de comunicación puede tener alma.

Puede educar.

Puede evangelizar.

Puede acompañar.

Puede defender valores.

Puede promover participación.

Puede dar voz a quienes necesitan ser escuchados.

Y puede, sobre todo, sembrar esperanza.

El futuro también necesita voces comprometidas

Querida Radio Santa María: llegar a los 70 años no significa solamente contemplar el pasado. Significa también asumir con esperanza el futuro.

Las nuevas generaciones necesitan medios capaces de hablar su lenguaje sin renunciar a los valores.

Necesitan espacios donde la verdad sea respetada, donde la educación tenga un lugar, donde la fe pueda ser anunciada con alegría y donde la dignidad humana sea defendida.

Necesitan comunicadores que comprendan que cada palabra tiene consecuencias y que cada plataforma puede convertirse en una oportunidad para construir.

Por eso deseamos que Radio Santa María continúe renovándose sin perder la esencia de su misión.

Que pueda seguir llegando a las comunidades.

Que continúe formando.

Que siga evangelizando.

Que siga acompañando.

Y que continúe siendo una voz que ayude a construir una República Dominicana más humana, solidaria, participativa y fundamentada en valores.

Gracias, Radio Santa María

Hoy, desde Aire96FM, queremos decirlo con sencillez, pero también con profunda convicción:

Gracias, Radio Santa María.

Gracias por 70 años de servicio.

Gracias por creer en la educación.

Gracias por apostar por las comunidades.

Gracias por promover el desarrollo integral.

Gracias por hacer de la comunicación una herramienta de participación.

Gracias por contribuir a la evangelización.

Gracias por tantas voces y tantos rostros que forman parte de esta historia.

Y gracias, sobre todo, por demostrar que cuando la comunicación se coloca al servicio de la persona, puede convertirse en una verdadera obra de transformación social.

Que Dios bendiga a quienes hacen posible Radio Santa María.

Que bendiga a sus directivos, comunicadores, educadores, técnicos, colaboradores, voluntarios y a todos los hombres y mujeres que han entregado parte de sus vidas a esta misión.

Que bendiga a las comunidades que han encontrado en esta radio una compañera de camino.

Y que permita que los próximos años estén llenos de nuevos proyectos, nuevos desafíos y nuevas oportunidades para continuar sirviendo.

Setenta años son motivo de celebración, pero también son una invitación a continuar sembrando.

Desde Aire96FM nos unimos a esta fiesta con respeto, admiración y gratitud.

Porque las buenas obras no pasan de moda.

Las voces comprometidas no se apagan.

Y las semillas sembradas con amor siempre encuentran la manera de dar fruto.

¡Feliz 70 aniversario, Radio Santa María!

Que sigan siendo, por muchos años más, voz de esperanza, escuela de participación y instrumento de evangelización al servicio de la República Dominicana.

Con admiración, fraternidad y gratitud,

P. Domingo Vásquez Morales

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02/10/2026

San Jerónimo: una fiesta que unió a toda la comunidad

 Por Gregoria Mejía Hilario

Del 22 al 30 de septiembre, bajo el lema «Bautismo y Sinodalidad, camino de santidad», nuestra Parroquia San Jerónimo vivió con entusiasmo sus fiestas patronales. Fue una hermosa experiencia de fe, fraternidad y alegría que reunió a sacerdotes celebrantes nativos de la parroquia —incluido nuestro obispo, Mons. Andrés Napoleón— y nuestro párroco: el padre Martín Florentino, sectores, comunidades y movimientos apostólicos, tanto locales como de parroquias vecinas.

Cada jornada fue una oportunidad para encontrarnos como familia parroquial alrededor de la Eucaristía, acompañados por los sacerdotes que presidieron las celebraciones y por los diferentes grupos y movimientos que sirven con generosidad en la comunidad.

Un atractivo especial fue la participación de las reinas de las pastorales de adolescentes y jóvenes, representantes de los distintos sectores y comunidades, quienes aportaron entusiasmo, frescura y alegría a estas festividades. Asimismo, fue muy valioso el respaldo de los patrocinadores, cuyo apoyo hizo posible el desarrollo de las diversas actividades.

La celebración contó, además, con presentaciones artísticas —como atabales y un baile folclórico interpretado por niñas de un centro educativo local—, así como momentos de convivencia que fortalecieron los lazos entre todos. Destaca también el maratón de lectura bíblica realizado el domingo 27 durante todo el día. De este modo, la fiesta de San Jerónimo volvió a ser un encuentro de fe que une, integra y renueva a su comunidad.

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