AIRE96FM

15/07/2026

SOMOS LA GOTA DE AGUA DE DIOS

 P. Luis Alberto De León Alcántara Email: albertodeleon_011@hotmail.com

Nos encontramos en un mundo donde cada vez más crece el egoísmo y el pesimismo. Aparentemente todo indica que el mundo estará peor. La indiferencia continúa ganando terreno. Las personas suelen preocuparse única y exclusivamente por sus vidas. Algunos se cansaron de hacer el bien, otros simplemente se dieron cuenta que no vale la pena complicarse mucho por los demás. Por lo que dada esta situación, podemos decir que todavía sigue vigente la expresión conocida, “sálvese quien pueda”. Y Thomas Hobbes, en su obra El Leviatán, nos dirá que “El hombre es un lobo para el hombre”.

Sin embargo, si el caos se apodera de nuestra sociedad, entonces dejaremos de ser seres de esperanza. Se perderá nuestra esencia y lentamente nos iremos destruyendo a unos a otros. Ya lo decía el gran libertador de la India, Mahama Gandhi, “Ojo por ojo y todo el mundo acabará ciego”. Si el odio y el rencor se vuelven la bandera de nuestra libertad, el motivo por el cual se lucha en el mundo, significa que se nos ha olvidado el propósito por el cual Dios nos puso aquí en este lugar del Universo.

Ahora bien, no podemos hacernos los ingenuos y pensar que todo se va arreglar de forma automática o por arte de magia, porque siendo realista y razonable, los verdaderos cambios no suceden de esta manera. Las grandes transformaciones comienzan por las pequeñas revoluciones, con planes sencillos, concretos y definidos. En otras palabras, las cosas avanzan de lo peor a lo mejor, cuando reconocemos que lo poco que hacemos es mucho, donde no existe nada. Es decir, que cada ser humano es una luz, una chispa que puede encender poco a poco a los demás.

El optimismo no ha pasado de moda. El hacer el bien, los sublimes principios y la moral, no tienen fecha de vencimiento. Todavía se puede hacer más de lo que pensamos, solos nos hace falta voluntad, dirección clara y firme. Hay que dartodo por el todo, pese a que pensemos que es insignificante lo que hacemos. Y si llega tal actitud, recordemos lo que expresó la santa, la madre Teresa De Calcuta: “A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota”. Lo que quiere decir que somos parte de esa gota que mantiene viva a la humanidad.

Por eso, tenemos un gran reto por delante: no dejar que nada ni nadie nos quite el deseo de ser la gota de agua de Dios. Porque gracias a que aún existen personas bondadosas, que se preocupan por las necesidades de otros, se puede seguir calmando la sed de tanta gente hambrienta, no solo de pan sino de justicia y de bienestar social. Por consiguiente, podemos hacerle sentir a los que se dedican al engaño y al mal, que mientras Dios no se mude de lugar y la conciencia siga gritado en nuestro interior, no habrá espacio para quedarnos callados y anestesiados.

APRENDER A VIVIR DESPIERTO Y CONSCIENTE…

EL DINERO Y SUS ENGANOS

LOS RETOS CONTINÚAN…

APROVECHARSE DE BONDAD: NUEVA FORMA PARA ESCALAR

Crónica de fe: así viví la creación de la Diócesis Stella Maris y la ordenación de su primer obispo

Lecturas      Homilías     Moniciones

Anote este número. 829 694 1948 y este correo-e: aire96fm@gmail.com y escríbanos para mantenerse informado de las novedades y actualizaciones de esta página  ¿Le gustaría recibir nuestro boletín semanal por correo electrónico? Suscríbete entrando aquí. Queremos orar contigo, llena el siguiente formulario y estaremos orando por ti y tus necesidades. Dios es quien hace la obra, nosotros te acompañamos clamando por ti: AQUÍ.



María, Aurora de la Justicia y Estrella de la Paz

 CRÓNICA DE FE:

Por P. Domingo Vásquez Morales: dvasquezmorales@gmail.com

Hablar de María es contemplar la manera como Dios actúa en la historia. En ella descubrimos que el Señor no transforma el mundo mediante la fuerza, la violencia o el poder humano, sino a través de la humildad, la obediencia y el amor. Por eso la Iglesia la invoca como Aurora de la Justicia y Estrella de la Paz, dos títulos que resumen su misión en el plan de la salvación.

La aurora anuncia la llegada del sol. Todavía no es el día pleno, pero ya vence las tinieblas y anuncia una luz que nadie podrá detener. Así es María en la historia de la salvación: con su «sí» generoso, anuncia la llegada de Jesucristo, el Sol de Justicia (cf. Ml 3,20), quien viene a restaurar la relación entre Dios y la humanidad.

La justicia de Dios no consiste simplemente en dar a cada uno lo que merece, sino en restablecer la comunión, levantar al caído, perdonar al pecador y devolver la dignidad a quien la ha perdido. María es la primera en experimentar esa justicia misericordiosa. Llena de gracia desde su concepción, se convierte en el espacio donde Dios inicia una nueva creación.

Su canto del Magnificat manifiesta con claridad esta justicia divina: Dios derriba del trono a los poderosos, enaltece a los humildes, colma de bienes a los hambrientos y despide vacíos a los ricos. No se trata de una revolución basada en el odio, sino de la transformación del corazón humano mediante el amor de Dios.

Hoy, cuando tantas personas identifican la justicia únicamente con castigo o venganza, María nos recuerda que la verdadera justicia comienza cuando dejamos que Cristo reine en nuestro corazón.

Desde los primeros siglos, los cristianos llamaron a María Stella Maris, la Estrella del Mar. Así como el navegante orienta su rumbo mirando las estrellas, el creyente encuentra en María una guía segura para llegar a Cristo.

Pero ella también es Estrella de la Paz, porque señala siempre el camino hacia Aquel que es nuestra Paz (cf. Ef 2,14).

Nuestro mundo necesita paz. Las guerras entre las naciones, la violencia en nuestras ciudades, las divisiones familiares, la agresividad en las redes sociales y la indiferencia hacia el sufrimiento ajeno revelan una profunda crisis del corazón humano.

La paz no nace de acuerdos políticos ni de la ausencia de conflictos. La paz auténtica es un don de Dios que comienza en el interior de la persona reconciliada con Él.

María vivió esa paz incluso en los momentos más difíciles: en la pobreza de Belén, en la huida a Egipto, en la pérdida del Niño Jesús, al pie de la cruz y en la espera silenciosa de la resurrección. Nunca dejó de confiar. Nunca perdió la esperanza. Nunca permitió que el odio venciera al amor.

Por eso puede enseñar también a la Iglesia y al mundo a construir una auténtica cultura de la paz.

Hoy más que nunca necesitamos cristianos que sean constructores de justicia y sembradores de paz.

No habrá paz sin justicia.

No habrá justicia sin verdad.

No habrá verdad sin conversión.

Y no habrá conversión si Cristo no ocupa el centro de nuestra vida.

María nos enseña que la transformación del mundo comienza en el corazón de cada creyente. Ella no pronunció grandes discursos ni organizó ejércitos. Su fuerza estuvo en escuchar, creer, servir y permanecer fiel.

Cada vez que imitamos su humildad, promovemos la justicia.

Cada vez que perdonamos, sembramos la paz.

Cada vez que defendemos la dignidad humana, anunciamos el Reino de Dios.

Cada vez que acogemos al necesitado, hacemos visible el Evangelio.

Toda auténtica devoción mariana termina en Jesucristo.

María nunca se queda con la mirada de sus hijos; siempre la dirige hacia su Hijo cuando nos dice: «Hagan lo que Él les diga» (Jn 2,5).

Ella sigue siendo hoy la Aurora que anuncia la llegada del Sol de Justicia y la Estrella que guía a la Iglesia por el camino de la paz.

Que, en medio de las incertidumbres de nuestro tiempo, aprendamos a mirar a María para descubrir en ella el modelo del discípulo fiel, de la mujer que creyó contra toda esperanza y de la Madre que continúa acompañando a la Iglesia en su peregrinar.

Pidámosle que nos ayude a construir una sociedad donde la justicia brote de corazones convertidos y donde la paz sea fruto del amor, del perdón y de la verdad.

Que María, Aurora de la Justicia y Estrella de la Paz, interceda por nuestras familias, por nuestra nación y por el mundo entero, para que Cristo reine en todos los corazones y podamos ser auténticos testigos de su Evangelio. Amén.

Otros temas del mismo autor:

El matrimonio en la República Dominicana: una llamada a renovar la pastoral familiar

La República Dominicana frente al desafío de la violencia: una crisis que exige respuestas de toda la sociedad

Homilía para la Solemnidad de San Pedro y San Pablo.  Día del Papa: Unidad y Misión en la Iglesia

Viva la Virgen de la Altagracia

Crónica de fe: así viví la creación de la Diócesis Stella Maris y la ordenación de su primer obispo

Lecturas      Homilías     Moniciones

Anote este número. 829 694 1948 y este correo-e: aire96fm@gmail.com y escríbanos para mantenerse informado de las novedades y actualizaciones de esta página  ¿Le gustaría recibir nuestro boletín semanal por correo electrónico? Suscríbete entrando aquí. Queremos orar contigo, llena el siguiente formulario y estaremos orando por ti y tus necesidades. Dios es quien hace la obra, nosotros te acompañamos clamando por ti: AQUÍ.



10/07/2026

APRENDER A VIVIR DESPIERTO Y CONSCIENTE…

 P. Luis Alberto De León Alcántara Email: albertodeleon_011@hotmail.com

La vida va de prisa. Hoy naces y mañana te das cuenta que todo ha cambiado. Nos pasa de todo en el trayecto de la vida. Quizás detenerse para analizar el arsenal de experiencias que hemos acumulado a lo largo de nuestra existencia no sea de agrado para muchos. Porque conocerse a sí mismo, no es tarea fácil, por esta razón, algunos gastan más tiempo conociendo a los demás, que así mismo. Aunque Pitágoras cierta vez expresó: “Si quieres conocer a los demás, conócete, si quieres conocerte, conoce a los demás”. Es decir, que por más que nos alejemos de nosotros mismos, siempre nos veremos en el espejo del otro.

Siempre es oportuno saber dónde están parados nuestros pies. Darnos cuenta que estamos haciendo con la vida que Dios nos ha regalado, ya que hacer muchas cosas diariamente, no es necesariamente estar viviendo. Las personas que más se afanan y se agobian, son muchas veces la que menos vive y logran disfrutar de todo lo creado en el mundo. Por eso se suele confundir existir con vivir. Todos existen desde el mundo que reciben un aliento divino. Se comienza a vivir, en cambio, cuando nos damos cuenta lo que hacemos y la razón que nos mueve a ello.

Cuando una persona sólo existe y no alcanzar dar el paso al vivir, los errores forman parte de su rutina diaria, y comienza a echarle la culpa a Dios de los tropiezos con lo que va chocando. Cuestiona todo lo que le rodea, pero no es capaz de cuestionarse a sí mismo. No tiene tiempo para detenerse, hacer un stop y salirse de las actividades programadas que la misma sociedad le ha preestablecido y pasar balance de sus actitudes interiores y exteriores. Porque detenerse en este caso, no es retroceso, es más bien, ser sabio y cambiar la estrategia del juego de su propia vida, con el único fin de obtener las estrategias adecuadas para ser feliz.

Quien vive a cada instante, en el día a día, aprende algo nuevo, sabes de dónde viene, quién es, hacia dónde se diría. Mientras los demás están dormidos, distraídos y haciendo todo lo que hace el montón, da un paso cada más a la felicidad. Ve en los otros, lo errores que cometía antes. Es capaz de hacer un examen de conciencia constantemente para seguir cambiando su vida. Entiende que debe cuidarse, porque puede caer en volverse anestesiado como la mayoría, sin obtener ninguna solución.

En la vida se aprende despierto y consciente. Nadie puede darse el lujo de ver como su ser personal, se lo lleva el viento y quedarse como si nada pasara. Quedándose paralizado y dejando que el mundo le caiga encima. Caerse y levantarse, es lo que debemos saber en cada ocasión de nuestro recorrido. Porque la existencia no es línea recta. Tiene forma de  escalera, donde existen subidas y bajadas, haciéndote cada vez más humano y más maduro. Haz un inventario. Revisa tus ganancias y tus perdidas. Mírate al espejo y preguntante seriamente, ¿realmente he vivido….?

EL DINERO Y SUS ENGANOS

LOS RETOS CONTINÚAN…

APROVECHARSE DE BONDAD: NUEVA FORMA PARA ESCALA

SUBIR LA VOZ EN UN MUNDO HERIDO

Papi, la bendición de mi vida (Dr. Luis Asilis Tabry)

Lecturas      Homilías     Moniciones

Anote este número. 829 694 1948 y este correo-e: aire96fm@gmail.com y escríbanos para mantenerse informado de las novedades y actualizaciones de esta página  ¿Le gustaría recibir nuestro boletín semanal por correo electrónico? Suscríbete entrando aquí. Queremos orar contigo, llena el siguiente formulario y estaremos orando por ti y tus necesidades. Dios es quien hace la obra, nosotros te acompañamos clamando por ti: AQUÍ.



El Escapulario, regalo de la Madre

 Por Leonor María Asilis Elmudesi

Estamos en el mes de julio, próximos a la celebración de la fiesta de la Virgen del Carmen (16 de julio), portadora de su gran regalo: el escapulario. Veamos su origen y su importancia.

El escapulario fue el don que recibió el general de la orden, Simón Stock, en 1251, cuando la Virgen se le apareció y le hizo entrega del hábito de la orden, asegurando la salvación eterna para todos los que lo llevaran con devoción.

San Juan Pablo II dirigió una carta a los generales de las dos ramas carmelitas, los padres Joseph Chalmers, antigua o «calzada», y Camilo Maccise, reformada por Santa Teresa y San Juan de la Cruz o «descalza» [Nota: El texto original decía San Juan de Ávila, se mantiene el contenido pero corregido estructuralmente], en la que recordaba que había confiado a María el tercer milenio en su carta apostólica programática Novo millennio ineunte.

Con profundo gozo, dijo el inolvidable santo y papa viajero: «he sabido que la Orden del Carmen, en sus dos ramas, antigua y reformada, quiere expresar su propio amor filial hacia su Patrona, dedicándole el año 2001, invocada como Flor del Carmelo, Madre y Guía en el camino de la santidad». También agregó que esta devoción mariana, expresada «en el humilde signo del escapulario, consiste en la consagración a su Corazón Inmaculado».

«De ese modo –añadió–, en el corazón se realiza una creciente comunión y familiaridad con la Virgen Santa». Y confirmó: se trata de «un tesoro para toda la Iglesia».

Por último, el Santo Padre hizo una revelación muy personal: «¡También yo llevo sobre mi corazón, desde hace mucho tiempo, el escapulario del Carmen!». Este signo es aprobado por la Iglesia y propuesto por la Orden Carmelitana como manifestación del amor de María por nosotros y como expresión de confianza filial por parte nuestra en ella, cuya vida queremos imitar.

Es preciso aclarar que el escapulario del Carmen no es ni un objeto para una protección mágica (un amuleto), ni una garantía automática de salvación, ni una dispensa para no vivir las exigencias de la vida cristiana. Al revés, es un signo «fuerte» aprobado por la Iglesia desde hace varios siglos, ya que representa nuestro compromiso de seguir a Jesús como María: abiertos a Dios y a su voluntad; guiados por la fe, por la esperanza y por el amor; cercanos al prójimo necesitado; orando constantemente y descubriendo a Dios presente en todas las circunstancias. Es un signo que introduce en la familia del Carmelo y un signo que alimenta la esperanza del encuentro con Dios en la vida eterna bajo la protección de María Santísima.

El escapulario lo impone, una vez para siempre, un religioso carmelita u otra persona autorizada. El día ideal es el 16 de julio, su fiesta. En Santo Domingo, tenemos la información de que, como en años anteriores, en la parroquia San Judas Tadeo del sector Naco se impondrá a quienes lo deseen y lo lleven.

El escapulario es para los cristianos auténticos que viven conforme a las exigencias evangélicas, reciben los sagramentos y profesan una especial devoción a la Santísima Virgen (expresada con el rezo cotidiano de al menos tres avemarías).

Sigan a:

@EcoCatólico: Facebook, instagram y twitter

Otros temas de Leonor Asilis

República Dominicana ratifica su compromiso con la vida en el Código Penal

San Pedro y San Pablo: Columnas de la Iglesia

Sagrados Corazones de Jesús y María

Papi, la bendición de mi vida (Dr. Luis Asilis Tabry)

Lecturas      Homilías     Moniciones

Anote este número. 829 694 1948 y este correo-e: aire96fm@gmail.com y escríbanos para mantenerse informado de las novedades y actualizaciones de esta página  ¿Le gustaría recibir nuestro boletín semanal por correo electrónico? Suscríbete entrando aquí. Queremos orar contigo, llena el siguiente formulario y estaremos orando por ti y tus necesidades. Dios es quien hace la obra, nosotros te acompañamos clamando por ti: AQUÍ.



El Papa almuerza con los pobres: la fragilidad fortalece a las comunidades

 La iniciativa del Centro de Alta Formación Laudato Si’ —que el 11 de julio acogerá en Borgo Laudato Si’ a doscientas personas vulnerables asistidas por la Diócesis de Roma, entre ellas 35 niños— busca ser el signo de una Iglesia abierta, de una familia y de un refugio seguro para quienes más lo necesitan. Donatella Parisi subraya: «Son precisamente esas mismas personas las que dan, y mucho, enriqueciendo con su presencia y con su demanda una visión diferente de la sociedad».

Antonella Palermo – Ciudad del Vaticano

Esperanza, acogida e inclusión. Estos son los deseos que han animado a los organizadores de la iniciativa «Almuerzo con el Papa», que se celebrará el 11 de julio en los jardines de Castel Gandolfo. Allí, doscientas personas en situación de vulnerabilidad (incluidos 35 niños) —acompañadas por la Diócesis de Roma y las asociaciones que orbitan a su alrededor— pasarán una jornada entera marcada por la belleza y por una espiritualidad vivida en un entorno maravilloso.

«Este lugar es sumamente valioso. Estuvo cerrado al mundo durante 400 años, luego fue abierto por el papa Francisco y hoy está ampliamente abierto por el papa León, acogiendo así a estas personas que para nosotros son los invitados de honor», destaca Donatella Parisi, coordinadora de comunicación del Centro de Alta Formación Laudato Si’.

La misa de la mañana será presidida por el cardenal Fabio Baggio, director general del Centro de Alta Formación Laudato Si’, y concelebrada por el prefecto del Dicasterio para el Servicio de la Caridad, monseñor De San Martín. Posteriormente, los operadores de Borgo Laudato Si’ ofrecerán un refrigerio y una visita guiada para los asistentes.

Borgo Laudato Si’ «cuenta gran parte de la historia de Roma con los restos de la villa de Domiciano, así como la historia de los Papas que desde el siglo XVII vienen aquí a descansar. Todo esto, inmerso en la belleza de la naturaleza, con un jardín botánico de más de 4,000 plantas de 300 especies diferentes», explica Parisi. Se trata de un cofre de magnificencia y armonía que abre sus puertas para simbolizar una Iglesia sin barreras.

«Sí, el mensaje es también que la Iglesia esté cada vez más abierta a todos, sobre todo a quienes viven en una periferia existencial. Esto el papa León lo repite varias veces y nosotros también leemos este acontecimiento como una etapa que da continuidad al viaje a Lampedusa, donde el Pontífice atrajo la atención del mundo hacia esa pequeña isla en el centro del Mediterráneo, convertida en testigo involuntario de miles de muertes en el mar de personas que buscan un futuro mejor, huyendo a menudo de guerras, pobreza e injusticias sociales».

«Así, hoy nos encontramos en la víspera de un acontecimiento —prosigue Parisi— que se confirma como una ocasión para reafirmar que la Iglesia está abierta a cualquiera y es familia, comunidad y refugio seguro para quien más lo necesita en este momento».

La idea es que cada año este evento acoja a personas procedentes de una diócesis diferente. El año pasado le tocó a Albano y este año a Roma.

«Habrá refugiados, madres solas con niños y personas que han seguido en el Borgo un curso de formación laboral y regresan para celebrar un camino que hoy mira con renovada confianza hacia la integración y la obtención de un empleo. Hay personas con diferentes capacidades; estará representada esa parte de la sociedad y de la Iglesia que a menudo es considerada como «los que tienen necesidad»».

«En realidad, nosotros experimentamos cada día aquí en Borgo Laudato Si’ que son precisamente esas mismas personas las que dan, y dan mucho. Enriquecen al Borgo y, me atrevería a decir, a toda la Iglesia con su presencia y con su petición de una visión diferente de la sociedad; un punto de vista que haga precisamente de la fragilidad una nueva fuerza para nuestras comunidades».

El almuerzo ha sido ofrecido con mucha generosidad y espontaneidad por el restaurante de Roma L’Isola della Pizza, mientras que el refrigerio de la mañana correrá a cargo del Bar Duomo de Albano, muy implicado en el proyecto de Borgo Laudato Si’. «Es un testimonio muy hermoso de atención hacia una iniciativa como esta», dice Parisi. El menú será de cocina italiana, pero con sensibilidad hacia quienes provienen de otros contextos y culturas.

La iniciativa se enmarca en la gran consideración que el Papa tiene por este lugar.

«El Santo Padre ama muchísimo los jardines pontificios y sigue de cerca este proyecto», confirma Parisi, quien recuerda la audiencia en el Vaticano del pasado 19 de junio al concluir los dos días de los Borgo Dialogues. Estos diálogos reunieron a representantes de numerosas realidades industriales y empresariales de ámbito internacional para reflexionar conjuntamente sobre cómo hacer que los procesos productivos y los ambientes de trabajo sean más sostenibles, de modo que seamos «cada vez más responsables y cada vez menos dominadores».

La inspiración, ya presente en las encíclicas de Francisco y reafirmada en Magnifica Humanitas, sigue siendo la de percibirse como «criaturas entre las criaturas».

Lecturas      Homilías     Moniciones

Anote este número. 829 694 1948 y este correo-e: aire96fm@gmail.com y escríbanos para mantenerse informado de las novedades y actualizaciones de esta página  ¿Le gustaría recibir nuestro boletín semanal por correo electrónico? Suscríbete entrando aquí. Queremos orar contigo, llena el siguiente formulario y estaremos orando por ti y tus necesidades. Dios es quien hace la obra, nosotros te acompañamos clamando por ti: AQUÍ.