AIRE96FM

26/06/2026

República Dominicana ratifica su compromiso con la vida en el Código Penal

 Por Leonor María Asilis Elmudesi

En un mundo donde el aborto se presenta cada vez más como un derecho incuestionable, la República Dominicana ha dado un paso valiente y coherente con su identidad. Con la promulgación de la Ley 74-25 y la entrada en vigencia del nuevo Código Penal en agosto de 2026, el país reafirma la protección absoluta de la vida humana desde la concepción. Este no es un retroceso, sino un avance de gran magnitud que prioriza la dignidad de todo ser humano, especialmente de los más vulnerables: los no nacidos.

La historia reciente del debate legislativo dominicano ha evidenciado una lucha intensa en la que, en su mayoría, se ha manifestado la posición pro-vida.

Durante años, grupos minoritarios pro-aborto han pretendido incluir las “tres causales” en el Código Penal: riesgo para la vida de la madre, violación o incesto, y malformaciones graves del feto. Mediante campañas mediáticas buscaron generar la impresión de que la prohibición total era una reliquia arcaica incompatible con los derechos humanos. Sin embargo, el Congreso, respaldado por una fuerte movilización de la sociedad civil, la Iglesia Católica y evangélica, y miles de ciudadanos, rechazó estas excepciones. El resultado es un Código Penal que mantiene el aborto como delito y consagra la inviolabilidad de la vida.

Se podría preguntar: ¿por qué esta posición es tan firme? La respuesta es sencilla: el pueblo dominicano reconoce la humanidad del no nacido, y es justo aclarar que no se trata de una imposición religiosa, sino de una verdad científica y filosófica.

Desde el momento de la concepción, el cigoto posee un genoma único, distinto al de la madre, que dirige su desarrollo hacia un ser humano completo. Negar esto es negar la biología básica. Como afirma la ciencia del desarrollo embrionario, el corazón late alrededor de la semana 6, se detectan ondas cerebrales tempranas y, antes de las 12 semanas, ya hay respuestas sensoriales. El aborto interrumpe deliberadamente este proceso de una vida en curso.

Los pro-vida no ignoran el sufrimiento real de las mujeres. Una violación es un crimen atroz que merece toda la justicia y el apoyo posibles: atención psicológica, protección legal y castigo severo al agresor. Pero convertir al hijo inocente en una víctima adicional no restaura la dignidad de la madre; duplica el dolor. Estudios y testimonios de mujeres que han dado en adopción o criado hijos producto de una violación muestran caminos de sanación y redención, no de eliminación. Del mismo modo, en casos de riesgo para la vida de la madre, la ética médica católica y la práctica actual permiten intervenciones para salvar a la madre (como en embarazos ectópicos), sin intención directa de matar al feto. El principio de doble efecto distingue claramente entre tratar una patología y abortar.

La experiencia de otros países es muy ilustrativa. Donde se abrieron excepciones limitadas, rápidamente se expandieron al aborto por demanda. En América Latina, países que liberalizaron la práctica vieron aumentos en las cifras de abortos y debates sobre “salud mental” o “razones socioeconómicas” como justificantes. La República Dominicana, al mantener una línea clara, evita este salto hacia la cultura de la muerte y obliga a la sociedad a invertir en alternativas: mejores protocolos médicos para embarazos de alto riesgo, redes de apoyo a madres vulnerables, centros de ayuda pro-vida y políticas públicas que promuevan la familia.

Hay quienes argumentan que la prohibición empuja al aborto clandestino y pone en riesgo a las mujeres, pero esta afirmación resulta cuestionable. En primer lugar, la mayoría de los abortos no se producen por las tres causales, sino por otras razones. Además, legalizar no elimina los abortos inseguros; simplemente los normaliza y puede aumentar su número total. La solución real pasa por prevenir embarazos no deseados mediante una educación responsable y una cultura que valore la sexualidad en el contexto del compromiso y de la vida.

Desde la perspectiva pro-vida, el aborto no es un asunto de “autonomía corporal” exclusiva de la mujer. El cuerpo del hijo no es una extensión del de la madre; es un ser humano dependiente con derechos propios. La verdadera libertad no incluye el poder de destruir una vida inocente. Esto se alinea con la Constitución dominicana y con las tradiciones jurídicas que protegen la vida. Reformas recientes en la región muestran un resurgimiento pro-vida cuando la sociedad reflexiona sobre los excesos del individualismo posmoderno.

El nuevo Código Penal protege el bien fundamental: la vida. Celebra la valentía de legisladores que resistieron presiones y de activistas pro-vida que organizaron marchas, vigilias, campañas educativas y momentos de oración. Demuestra que una nación mayoritariamente cristiana puede priorizar valores trascendentes sobre modas ideológicas globales.

Mirando al futuro, el desafío será implementar este marco con compasión.

Sigan a:

@EcoCatólico: Facebook, instagram y twitter

Otros temas de Leonor Asilis

San Pedro y San Pablo: Columnas de la Iglesia

Sagrados Corazones de Jesús y María

Papi, la bendición de mi vida (Dr. Luis Asilis Tabry)

XVI Congreso Mundial de la OMAEC “Unidos por la Paz” concluye con éxito en Santo Domingo

Lecturas      Homilías     Moniciones

Anote este número. 829 694 1948 y este correo-e: aire96fm@gmail.com y escríbanos para mantenerse informado de las novedades y actualizaciones de esta página  ¿Le gustaría recibir nuestro boletín semanal por correo electrónico? Suscríbete entrando aquí. Queremos orar contigo, llena el siguiente formulario y estaremos orando por ti y tus necesidades. Dios es quien hace la obra, nosotros te acompañamos clamando por ti: AQUÍ.



“PERDER PARA GANAR”

 Por P. Wilkin Castillo, San Juan de la Maguana

Seguimos profundizando y reflexionando en torno a la palabra de Dios. Nos encontramos celebrando el Decimotercer Domingo del Tiempo Ordinario. En esta ocasión Dios en su mensaje nos revela la abundancia de su gracia y la generosidad desbordante a favor de aquellos que también están dispuestos a practicar la generosidad.

Es por tal motivo que se nos dice en el segundo libro de los Reyes: Un día pasaba Eliseo por Sunem, una ciudad cananea y una mujer rica lo invitó con insistencia a comer. Cada vez que pasaba por allí, iba a comer a su casa. Ella dijo a su marido: “Me consta que ese hombre de Dios es un santo; con frecuencia pasa por nuestra casa. Vamos a prepararle una habitación pequeña, cerrada, en el piso superior; le ponemos allí una cama, una mesa, una silla y un candil, y así, cuando venga a visitarnos, se quedará aquí.”

 Un termómetro para descubrir que una persona es de Dios y tiene olor a santidad, es que no se complica y puede vivir con lo indispensable, una cama, una mesa, una silla y un candil, en la vida cuando necesitamos muchas cosas para poder vivir corremos el peligro de alejarnos de Dios, cuando necesitamos menos cosas para vivir estamos más cerca de Dios.

Un día llegó allí, entró en la habitación y se acostó. Dijo a su criado Guejazi: “¿Qué podríamos hacer por ella?” Guejazi comentó: “Qué sé yo. No tiene hijos, y su marido es viejo.” Eliseo dijo: “Llámala.” La llamó. Ella se quedó junto a la puerta, y Eliseo le dijo: “El año que viene, por estas fechas, abrazarás a un hijo.” Es comprobado que el poder de la hospitalidad y de la solidaridad, nos trae sorpresas y casi siempre dones y regalos que ni imaginábamos obtener, es el caso de la mujer rica y su marido.   Por esta razón no nos puede extrañar que el canto por excelencia para los que reciben la bendición de Dios sea este: “Cantaré eternamente las misericordias del Señor.”

En el Evangelio nos encontramos con un pasaje semejante, les dice Jesús a sus apóstoles: “El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; y el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí.” Jesús es claro en su alocución, él con palabras llanas pone cada cosa en su lugar y da el significado correcto a cada situación.

Nos hace una invitación que se convierte en un desafío al decirnos: “el que no toma su cruz y me sigue no es digno de mí.” Tomar la cruz es mucho más que cargar un madero en nuestro hombro, es la capacidad de enfrentar con valentía y buena cara las dificultades que se van presentando en nuestro diario vivir. El que encuentre su vida, la perderá, y el que pierda su vida por mí la encontrará. Por esta frase me atrevo a decir que en la vida muchas veces perdiendo se gana, pero eso solo lo entienden aquellas personas que están convencidas y dispuestas a seguir perdiendo su vida por Jesús y su Evangelio.

 El que los recibe a ustedes me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me ha enviado. Aquí deja claro Jesús que no hay diferencia entre él y sus enviados, ya que lo que realmente tiene la mayor importancia es el mensaje que ofrece el enviado, por eso el que es enviado por el Maestro se convierte en portador de buena noticia, ya que lo que ofrece no lo ofrece en su nombre, sino en nombre de aquel que lo envía. El que recibe a un profeta porque es profeta tendrá paga de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo tendrá paga de justo.

En fin, recibimos en demasía lo que estamos dispuestos a ofrecer, quien tacañamente ofrece, tacañamente recibe. El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pobrecillos, sólo porque es mi discípulo, no perderá su paga, se lo aseguro. Es la garantía final y recompensa merecida para aquellos que saben compartir y ofrecer lo que ellos también han recibido.

Otros temas del padre Wilkin

XII Domingo.  Tiempo Ordinario. Ciclo A

X Domingo.  Tiempo Ordinario. Ciclo A

La Santísima Trinidad. Ciclo A

Lecturas      Homilías     Moniciones

Anote este número. 829 694 1948 y este correo-e: aire96fm@gmail.com y escríbanos para mantenerse informado de las novedades y actualizaciones de esta página  ¿Le gustaría recibir nuestro boletín semanal por correo electrónico? Suscríbete entrando aquí. Queremos orar contigo, llena el siguiente formulario y estaremos orando por ti y tus necesidades. Dios es quien hace la obra, nosotros te acompañamos clamando por ti: AQUÍ.



25/06/2026

León XIV envía una primera ayuda de 100.000 euros a Venezuela tras el devastador terremoto

Vatican News

La noticia se dio a conocer en la tarde del 25 de junio. El papa León XIV, a través de la Limosnería Apostólica, ha enviado una primera ayuda de emergencia a Venezuela, afectada por fuertes movimientos sísmicos durante la noche. La aportación, que asciende a 100.000 euros, fue acordada tras las consultas realizadas con el nuncio apostólico en el país, monseñor Alberto Ortega Martín, arzobispo titular de Midila, y con el arzobispo de Caracas, monseñor Raúl Biord Castillo.

La Santa Sede ha señalado que continuará siguiendo de cerca la evolución de la situación y las necesidades de la población venezolana, con el propósito de ofrecer nuevas ayudas en coordinación con la Iglesia local.

Según los informes disponibles, el estado de La Guaira es la zona más afectada por el terremoto. Así lo confirmó la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, al declarar el estado de emergencia nacional tras los dos fuertes seísmos, de magnitud 7,2 y 7,5, que sacudieron el noroeste del país.

Las autoridades informaron que, hasta el momento, al menos 164 personas han fallecido y 971 han resultado heridas. Sin embargo, advirtieron que la cifra de víctimas podría aumentar a medida que continúen las labores de búsqueda y rescate.

La situación en La Guaira

La situación más crítica se registra en el estado costero de La Guaira, calificado por Rodríguez como una «zona catastrófica». Según las autoridades, decenas de edificios se han derrumbado y continúan las intensas operaciones para localizar sobrevivientes bajo los escombros.

También se han reportado daños significativos en Caracas, donde bomberos y cuerpos de seguridad trabajan en las áreas afectadas. Las sacudidas se sintieron igualmente en Colombia y fueron seguidas por al menos veinte réplicas de menor intensidad.

De acuerdo con el Servicio Geológico de los Estados Unidos, el epicentro del seísmo se localizó a unos 28 kilómetros al noroeste de Montalbán, a una profundidad de 13,2 kilómetros. En las primeras horas posteriores al terremoto, las autoridades habían confirmado cuatro fallecidos en las afueras de Caracas, entre Baruta y Los Salias, antes de que se actualizara el balance nacional.

La respuesta de la Iglesia

Desde las primeras horas posteriores al desastre, la Iglesia se ha movilizado para atender a los afectados.

«Estamos haciendo lo que siempre hemos hecho en momentos de crisis: abrir nuestras puertas, acompañar a quienes lo han perdido todo y llevar esperanza allí donde se ha extendido el miedo», declaró Marco Mencaglia, director de proyectos de Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACS) Internacional. Asimismo, aseguró que la fundación continuará acompañando a las comunidades afectadas «con nuestra ayuda y nuestras oraciones».

Por su parte, Caritas Internationalis anunció una contribución adicional de 100.000 euros para la ayuda de emergencia, en coordinación con Cáritas Venezuela y su red de aproximadamente 30.000 voluntarios.

Tras visitar las zonas afectadas, el arzobispo de Caracas, monseñor Raúl Biord Castillo, informó que numerosas parroquias presentan graves daños estructurales. A ello se suman la catedral y alrededor de doce iglesias que también han sufrido importantes deterioros.

«Muchas parroquias han acogido a personas para que pudieran pasar la noche en sus instalaciones. Ya hemos puesto en marcha una red de solidaridad a través de las Cáritas parroquiales», explicó el prelado.

Monseñor Biord destacó además que el balance humano pudo haber sido mucho más grave, ya que el terremoto ocurrió en un día festivo. «Si hubiera sido un día laborable, con colegios, oficinas y comercios abiertos, el número de víctimas habría sido mucho mayor», señaló.

Sin embargo, la situación continúa siendo especialmente delicada en la diócesis de La Guaira. Su obispo, monseñor Pablo Modesto González Pérez, describió un panorama preocupante: «Estamos sin electricidad y todos nos hemos visto afectados. En el seminario se han derrumbado muchas paredes».

El prelado añadió que varias iglesias de la diócesis han sufrido daños considerables, mientras la comunidad eclesial continúa trabajando para atender a las víctimas y colaborar en las labores de recuperación.

Lecturas      Homilías     Moniciones

Anote este número. 829 694 1948 y este correo-e: aire96fm@gmail.com y escríbanos para mantenerse informado de las novedades y actualizaciones de esta página  ¿Le gustaría recibir nuestro boletín semanal por correo electrónico? Suscríbete entrando aquí. Queremos orar contigo, llena el siguiente formulario y estaremos orando por ti y tus necesidades. Dios es quien hace la obra, nosotros te acompañamos clamando por ti: AQUÍ.



24/06/2026

Solemnidad de San Pedro y San Pablo. Día del Papa: Unidad y Misión en la Iglesia

 29 de junio

Pedro y Pablo 4 Aire96fm

P. Domingo Vásquez Morales. dvasquezmorales@gmail.com

Queridos hermanos y hermanas:

Hoy la Iglesia universal se llena de alegría al celebrar la solemnidad de San Pedro y San Pablo, dos gigantes de la fe, dos apóstoles que, con historias muy distintas, fueron llamados por el mismo Señor y entregaron su vida por el mismo Evangelio.

No es casualidad que la Iglesia los celebre juntos. Pedro representa la unidad; Pablo representa la misión. Pedro es la roca sobre la que Cristo edificó su Iglesia; Pablo es el misionero incansable que llevó la Buena Nueva hasta los confines del mundo conocido. Ambos son las dos grandes columnas que sostienen el edificio espiritual de la Iglesia.

Cuando contemplamos la vida de Pedro, descubrimos que Dios no llama a personas perfectas. Pedro fue impulsivo, tuvo miedo, negó a Jesús durante la Pasión. Sin embargo, después de la Resurrección, el Señor no lo rechazó. Al contrario, lo confirmó en su misión y le preguntó tres veces: «¿Me amas?» (Jn 21,15-17).

Y cuando Pedro respondió con humildad, Jesús le confió su rebaño.

Esto nos enseña una gran verdad: la Iglesia no se sostiene por la perfección de sus miembros, sino por la fidelidad de Dios. Pedro es la prueba de que la misericordia de Cristo puede transformar la fragilidad humana en una misión extraordinaria.

Por otro lado, encontramos a Pablo. Antes de convertirse en apóstol fue perseguidor de los cristianos. Nadie habría imaginado que aquel hombre terminaría recorriendo miles de kilómetros para anunciar a Cristo.

Sin embargo, el encuentro con Jesús resucitado en el camino de Damasco cambió completamente su vida.

Desde entonces, Pablo comprendió que el Evangelio no podía quedarse encerrado en un lugar ni reservado para unos pocos. Cristo había venido para todos los pueblos, todas las culturas y todas las generaciones.

Por eso Pedro y Pablo siguen siendo actuales.

Vivimos en un mundo donde muchas veces la división amenaza nuestras familias, nuestras comunidades y hasta nuestra propia fe. Frente a esa realidad, Pedro nos recuerda la importancia de permanecer unidos en Cristo y en la Iglesia.

Al mismo tiempo, vivimos en una sociedad que necesita escuchar la Buena Noticia. Muchos conocen noticias, opiniones y tendencias, pero pocos han tenido un encuentro verdadero con Jesucristo. Ante esa realidad, Pablo nos impulsa a salir, a evangelizar, a anunciar con valentía el Evangelio en todos los ambientes.

Precisamente por eso esta fecha es también el Día del Papa.

Al celebrar a San Pedro, celebramos la continuidad de la misión que Cristo confió a los apóstoles. Cada Papa es sucesor de Pedro y recibe la responsabilidad de confirmar a sus hermanos en la fe, custodiar la unidad de la Iglesia y guiarnos en medio de los desafíos de cada época.

El Papa no es simplemente un líder humano o una figura administrativa. Su ministerio es un servicio a la comunión de toda la Iglesia. Por eso hoy estamos llamados a rezar especialmente por él, para que el Espíritu Santo lo fortalezca en su misión y le conceda sabiduría, prudencia y fortaleza.

En un tiempo donde abundan las críticas, las divisiones y las voces que buscan fragmentar la comunidad cristiana, esta solemnidad nos invita a renovar nuestro amor por la Iglesia y nuestra comunión con el Sucesor de Pedro.

Pero también debemos preguntarnos: ¿qué nos dicen hoy Pedro y Pablo personalmente?

Pedro nos invita a fortalecer nuestra fe y nuestra confianza en Cristo.

Pablo nos invita a salir de nuestra comodidad para evangelizar.

Pedro nos recuerda que la Iglesia necesita unidad.

Pablo nos recuerda que la Iglesia necesita misión.

No podemos ser verdaderos discípulos si nos falta una de estas dos dimensiones. Una Iglesia sin unidad se debilita; una Iglesia sin misión se encierra en sí misma.

Hoy el Señor sigue preguntándonos, como a Pedro: «¿Me amas?»

Y también sigue enviándonos, como a Pablo: «Ve y anuncia el Evangelio.»

Pidamos la intercesión de estos dos grandes santos para que nuestra Iglesia sea cada vez más fiel a Cristo, más unida en la fe y más comprometida con la evangelización.

Que San Pedro nos enseñe a permanecer firmes en la roca de la fe.

Que San Pablo nos enseñe a llevar el Evangelio a todos los rincones de la sociedad.

Y que, unidos al Papa y a toda la Iglesia, podamos proclamar con nuestra vida que Jesucristo es el Señor, ayer, hoy y siempre. Amén.

Lecturas      Homilías     Moniciones

Anote este número. 829 694 1948 y este correo-e: aire96fm@gmail.com y escríbanos para mantenerse informado de las novedades y actualizaciones de esta página  ¿Le gustaría recibir nuestro boletín semanal por correo electrónico? Suscríbete entrando aquí. Queremos orar contigo, llena el siguiente formulario y estaremos orando por ti y tus necesidades. Dios es quien hace la obra, nosotros te acompañamos clamando por ti: AQUÍ.



EL DINERO Y SUS ENGANOS

 P. Luis Alberto De León Alcántara Email: albertodeleon_011@hotmail.com

Es interesante como cada día las personas se afanan por acumular riquezas, por hacer todo lo posible para vivir económicamente bien; preocupado por exhibir una vida sin necesidad material, porque al parecer, el dinero es lo único que proporciona la paz y la seguridad personal, pues todavía se cree que mientras más dinero se tenga mayor disfrute de la existencia humana se tendrá, y la propaganda consumista es lo que quiere presentar: un ser humano esclavo de la economía.

La plata, como suelen decir en otros países, se ha convertido para muchos en el amuleto de la buena suerte, la esencia de la vida, la razón fundamental para luchar y sobrevivir. De esta concepción a nacido el famoso refrán popular que dice: “uno vale más por lo que tiene que por lo que es”, ignorando con ello, los sentimientos de ser humano, desvaluando los valores de la amistad, el amor, la sinceridad, la honestidad, etc., que aunque no son realidades físicas como el dinero, producen una satisfacción interior que trasciende la existencia humana.

Atracos, violencia, muerte y toda clase de maniobra, están utilizando los hombres sin educación y sin honestidad para igualarse a los que tienen un estatus estable en sus vidas. La envidia y la falta de conciencia moral están llevado a las personas a absolutizar el dinero y lo han convertido en el dios de su felicidad, por esto decía el estadista y científico estadounidense Benjamín Franklin: “de aquel que opina que el dinero puede hacerlo todo, cabe sospechar con fundamento que será capaz de hacer cualquier cosa por dinero”, pues apostará todo cuanto tiempo para quitárselo a quien lo posea por hacer rico y para asegurar su futuro.

¿Cuándo será que las personas van entender que la verdadera riqueza no está en el dinero?, ¿Qué el dinero sólo es un medio y no un fin en sí mismo para lograr la felicidad tan anhelado por todos? Ante esta realidad, decía José Narosky, un escritor argentino, que “la pobreza no viene por la disminución de las riquezas, sino por la multiplicación de los deseos”, y esta es la principal causa que ha generado un mundo que prefiere liberar la economía y esclavizar la dignidad humana, como sostiene el filósofo español Carlos Díaz.

Que el dinero no nos engañe, no permita que se catalogue al otro como una mercancía, como un producto más de la sociedad; que puedo comprar y vender a mi antojo, porque es justo reconocer que la libertad, la fraternidad y la igual social tienen y deben estar por encima de cualquier otra realidad humana. Hay que recordar además, lo que dijo Platón, ese gran filósofo griego, cuando sostenía que “quien cambia la felicidad por el dinero no podrán cambiar el dinero por la felicidad”, porque el dinero se termina, se gasta, se pierde, sin embargo, la vida, los amigos, los conocimientos y los buenos principios humanos permanecen, trascienden y definen la esencia del ser humano, y son los que verdaderamente llenan el corazón de felicidad al ser humano.

LOS RETOS CONTINÚAN…

APROVECHARSE DE BONDAD: NUEVA FORMA PARA ESCALAR

SUBIR LA VOZ EN UN MUNDO HERIDOSER MADRE POR AMOR, NO POR ILUSION

Lecturas      Homilías     Moniciones

Anote este número. 829 694 1948 y este correo-e: aire96fm@gmail.com y escríbanos para mantenerse informado de las novedades y actualizaciones de esta página  ¿Le gustaría recibir nuestro boletín semanal por correo electrónico? Suscríbete entrando aquí. Queremos orar contigo, llena el siguiente formulario y estaremos orando por ti y tus necesidades. Dios es quien hace la obra, nosotros te acompañamos clamando por ti: AQUÍ.

Para escuchar AIRE96FM