AIRE96FM

08/09/2026

«Cultivar la paz para cambiar el mundo»: El mensaje de León XIV en la Natividad de la Virgen

 El Papa visita el Santuario de la Madre del Buen Consejo de Genazzano en la víspera de la Natividad de la Santísima Virgen María, entrega la Rosa de Oro a la Virgen y descubre el fresco que lo representa en oración. Durante la misa, invita a meditar sobre la vida de la Virgen, aunque las Escrituras no ofrezcan detalles. El Pontífice exhorta a la oración: «La necesitamos en tiempos de incertidumbre».

Tiziana Campisi – Genazzano

Pedir a María «su Buen Consejo para acoger» la Palabra de Dios, «guardarla», «darla a luz a través de decisiones valientes y sabias» y de una «auténtica conversión». Desde la basílica de Genazzano, donde se conserva la imagen de la Virgen venerada como Madre del Buen Consejo —procedente de Shkodër, Albania, el 25 de abril de 1467—, León XIV, en su segunda visita al santuario mariano, exhortó a pedir a la Madre Celestial que aumente la paz en cada uno y animó a todos a cultivarla.

«Sí, queridísimos, queremos imaginar la paz —ampliar los límites de la comprensión y pintarla en nuestra alma— para reconocer que ya existe, para acogerla y servirla. Es el don de Dios, el soplo del Resucitado, la obra del Espíritu Santo. Dejemos que la paz crezca en nosotros. Brotará en el mundo. Y la Madre del Buen Consejo nos acompañará en esta misión».

En la víspera de la Natividad de la Santísima Virgen María, el Papa presidió la misa en este lugar de culto confiado al cuidado pastoral de los Agustinos y no ocultó su alegría por estar de vuelta.

La primera lectura, tomada del profeta Miqueas (5, 1-4a), evoca el anuncio del nacimiento de Cristo en Belén por parte de «la que va a dar a luz», mientras que el Salmo 12 propone la oración de quien confía en Dios y se regocija por la salvación recibida de Él. La segunda lectura, tomada de la Carta de san Pablo a los Romanos (8, 28.30), aclara, a su vez, que «todo contribuye al bien de quienes aman a Dios, de aquellos que han sido llamados según su designio». Por su parte, el Evangelio según san Mateo (1, 1-16. 18-23) repasa la genealogía de Jesús, nacido de María, quien «estando desposada con José, antes de vivir juntos, se halló en vientre de un hijo por obra del Espíritu Santo».

En la homilía, León XIV no ocultó su emoción al recordar su primera visita del 10 de mayo del año pasado y el «profundo deseo», expresado en los primeros días de su pontificado, de «acercarse a Genazzano, al santuario de la Virgen del Buen Consejo». Tal como especificó en la dedicatoria del libro de honor, la Virgen le ha acompañado a lo largo de toda su vida «con su presencia maternal, con su sabiduría y con el ejemplo de su amor por el Hijo, el Hijo que es siempre el centro de mi fe».

«Con alegría estoy de nuevo aquí para celebrar con vosotros la Vigilia de la Natividad de la Santísima Virgen y encomendar a María Niña lo que aún nace en esta pobre y magnífica humanidad: frágil como un brote, pero signo de la fidelidad de Dios».

En el antiguo santuario —erigido sobre una iglesia del siglo XIII y cuya construcción, ralentizada por falta de fondos, prosiguió rápidamente tras la prodigiosa aparición el 25 de abril de 1467 de una imagen de la Virgen reconocida como la de Shkodër—, el Sumo Pontífice vestía casulla y mitra donadas por los fieles de Genazzano. En su reflexión, se detuvo en las enseñanzas de santo Tomás de Villanueva sobre la Natividad de María y lo que las Escrituras narran sobre ella.

Tomás de Villanueva, fraile y obispo agustino que dedicó su vida al servicio de los pobres y se interrogó en profundidad sobre la verdad de la fe, supo ver la paradoja de la pequeñez y la marginalidad de María, convertida en figura central de la economía de la salvación. El santo se preguntaba por qué los evangelistas cuentan de forma tan sucinta la historia de la Virgen, sin describir su concepción, nacimiento, educación, costumbres, virtudes o su relación con Jesús y los apóstoles. Para el Papa, estas preguntas ofrecen una sugerencia importante: «Interrogar a la Escritura y a sus autores, debatir con el texto y dialogar con los testigos de la Revelación como si fueran amigos».

El Pontífice precisó que de María aprendemos «la inteligencia que conversa con Dios, que plantea preguntas e interpreta los acontecimientos guardándolos en el corazón». Y aunque el Evangelio de Mateo menciona su presencia sin atribuirle una sola palabra, de ello se extrae una enseñanza fundamental:

«El simple hecho de que María esté presente —y el Hijo en ella— mueve toda la historia: la de José y la de toda su casa. La presencia de María provoca un salto en la genealogía, una novedad inesperada capaz de modificar no solo las expectativas, sino también el comportamiento de un hombre. Lo que José escucha, decide y hace es una respuesta a Dios y a la presencia de María».

Santo Tomás de Villanueva explicaba que el Espíritu Santo quiso el silencio de los evangelistas sobre las hazañas de la Virgen porque «la gloria de la Virgen estaba toda en su interior y se podía imaginar más que describir». Invitaba así a un «maravilloso ejercicio de imaginación»: contemplar e imaginar en la propia alma a una joven purísima, prudente y llena de gracia, para que cada fiel la pintara interiormente.

«En la oración contemplativa toma forma aquello que el mundo no nos cuenta, pero que ya existe; aquello que aún es invisible, pero encierra una nueva fuerza. No se trata de fantasía, sino de profecía. La necesitamos en tiempos de destrucción e incertidumbre para ver la obra de Dios y servirla».

Santo Tomás destacaba que, como síntesis de la historia de María, basta saber que «de ella nació Jesús». Un misterio ante el cual el Papa reconoce sentir «vértigo», siendo imposible acostumbrarse a él:

«Celebramos el nacimiento de una niña llamada a convertirse en la Madre de su Creador. Y, sin embargo, nace simplemente una niña, como las hijas o nietas que sostenemos en brazos. Hoy le atribuimos títulos altísimos de Señora y Reina, pero el camino de Dios ha sido y sigue siendo sencillo y silencioso, aunque no por ello menos poderoso. Es el camino del propio Jesús».

El Papa subrayó que, como María, estamos «predestinados a ser conformes a la imagen del Hijo», eligiendo su estilo de vida:

«En Jesucristo, Dios ha elegido las condiciones históricas más humildes y la más humilde de las criaturas para manifestar la originalidad de su Reino, donde la prepotencia no tiene cabida y la omnipotencia es creación, servicio y cuidado de la vida».

Durante la oración de los fieles se elevaron peticiones por la Iglesia, por el papa León XIV, por la orden agustina, por los gobernantes y pueblos para que garanticen un futuro de paz, por los peregrinos de Genazzano y por todos los fieles presentes.


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07/09/2026

Alegría y expectativa en Genazzano ante la llegada del Papa León XIV

 En la víspera de la fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen María, hoy por la tarde, 7 de septiembre, León XIV regresa al santuario tan querido por los agustinos para celebrar la Misa. El obispo de Tívoli, monseñor Parmeggiani, señala: «La visita es un estímulo que nos invita a responder al don de una madre que señala a Cristo como el camino que debemos seguir». Por su parte, el rector de la basílica, el padre Centra, destaca: «Es profundo el vínculo del Pontífice con la Virgen del Buen Consejo».

Benedetta Capelli y Eugenio Bonanata – Ciudad del Vaticano

Se respira un clima de alegre expectativa en Genazzano, el pueblo medieval situado a unos 40 kilómetros de Roma, enclavado en el valle del Sacco, entre los Castillos Romanos y los montes Prenestinos. Los fieles esperan la llegada del Papa León, quien regresa a este pequeño municipio donde se encuentra uno de los lugares más apreciados por la familia agustiniana: la Basílica Santuario de la Madre del Buen Consejo. A las 18:00 de hoy, 7 de septiembre, el Pontífice celebrará la Misa en la víspera de la fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen María.

El Papa regresa a Genazzano tras su visita privada del 10 de mayo de 2025, dos días después de su elección a la Sede de Pedro. Es un retorno a la Madre que, como escribió en el libro de firmas del santuario al confiarle su ministerio, lo ha acompañado durante toda su vida «con su presencia maternal, con su sabiduría y con el ejemplo de su amor por el Hijo, que es siempre el centro de mi fe: camino, verdad y vida».

Se espera la llegada de León XIV a las 16:30 en la Plaza de la Paz, desde donde se dirigirá al santuario en el papamóvil impartiendo la bendición a los fieles a lo largo del recorrido. Posteriormente, el Pontífice será recibido por las autoridades, la comunidad agustiniana y el obispo de la diócesis de Tívoli y Palestrina, monseñor Mauro Parmeggiani.

A las 17:30 tendrá lugar la inauguración de un cuadro realizado por Marco Innocenzi, exrestaurador del Laboratorio de Restauración de Pinturas y Materiales de Madera de los Museos Vaticanos. La obra representa al Papa León de perfil, arrodillado ante un reclinatorio y con la mirada dirigida hacia el icono de la Virgen.

La pintura se ubicará en la capilla dedicada a los Pontífices que han visitado Genazzano en el pasado: comenzando por Urbano VIII, quien en 1630 encomendó a la Virgen a una Italia afectada por la peste; el beato Pío IX, peregrino en Genazzano el 15 de agosto de 1864 y profundamente devoto de la Madre del Buen Consejo; Juan XXIII, retratado tras su visita del 25 de agosto de 1959; y, finalmente, san Juan Pablo II, en oración ante la sagrada imagen durante su peregrinación del 22 de abril de 1993, en vísperas de su viaje apostólico a Albania.

Precisamente de Albania procede el arzobispo de Escutari-Pult, monseñor Giovanni Peragine, quien concelebrará la Misa con el Santo Padre. Según la tradición, la imagen de la Madre del Buen Consejo que se conserva en el santuario habría sido llevada por ángeles desde la ciudad albanesa de Escutari, apareciendo milagrosamente el 25 de abril de 1467, fecha en la que fue reconocida por dos peregrinos de dicho país.

Aún hoy se celebra en Genazzano cada 25 de abril la «Venida» de la Santa Imagen, y los católicos albaneses invocan a la Madre del Buen Consejo con el antiguo título de «Señora de Albania».

Entre los concelebrantes estarán también el prior general de la Orden de San Agustín, el padre Joseph Farrell; el prior de la Provincia Agustiniana de Italia, el padre Gabriele Pedicino; el procurador general de la orden, el padre Pasquale Di Lernia, y el padre Rocco Ronzani, prefecto del Archivo Apostólico Vaticano y originario de Genazzano. Concelebrarán asimismo los padres agustinos de la comunidad y el rector del santuario, el padre Ludovico Centra.

Durante la ceremonia, el Papa vestirá alba, casulla y mitra donadas por los fieles de Genazzano. Los bordados hacen referencia al agua y a las Bodas de Caná, el primer milagro de Jesús realizado en presencia de María. La casulla y la mitra se conservarán posteriormente en el museo del santuario.

Uno de los momentos más significativos de la celebración será la entrega a la Madre del Buen Consejo de una rosa de oro de tres ramas. En su base figuran los escudos del santuario, de Martín V —primer Papa en donar una rosa de oro en 1431, posteriormente perdida durante la época napoleónica—, de León XIII —quien elevó el santuario a basílica— y de León XIV.

Asimismo, se le obsequiará al Pontífice una reliquia ex ossibus del beato Stefano Bellesini, agustino y párroco del santuario, cuyos restos mortales son venerados en la basílica.

«Una gran fiesta, una fiesta en familia»: así describe monseñor Mauro Parmeggiani el ambiente que se vive durante estas horas en Genazzano. El obispo destaca el «gran don» que el municipio ha recibido con la presencia del santuario, ante el cual «no se puede permanecer indiferente».

«La visita del Papa —afirma— es un estímulo que nos invita, una vez más, a responder al don de tener una madre que señala a Cristo como el camino a seguir y la meta a alcanzar, a pesar de nuestras imperfecciones y dificultades».

El deseo del prelado es que la comunidad responda con «una fe fuerte», sintiéndose cada vez más unida «al Santo Padre y a la Iglesia de Roma», y convirtiéndose en «promotora de una pastoral activa, capaz de construir unidad y paz respecto a nuestros hermanos y a la creación».

El padre Ludovico Centra, rector de la basílica, recuerda el profundo afecto del Papa por la Virgen desde sus años en Chicago. Señala que el mensaje principal que León XIV transmite con su visita es el de «encomendarnos a María, esta espléndida aurora que anuncia el día que es Jesús».

«Esto es esencial. Siempre se lo digo a los peregrinos: Ella es la Madre del Buen Consejo porque es la madre de Jesús, que es el buen consejo de Dios. Y María sigue teniendo esta misión, como en Caná. Creo —concluye— que el Papa lleva esto en el corazón y nos encomendará a Ella para que sigamos escuchándola y haciendo la voluntad de su Hijo».


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06/09/2026

Ángelus: el Papa señala dos maneras de amarnos mutuamente

 León XIV reflexiona sobre el «amor mutuo» durante el Ángelus del XXIII Domingo del Tiempo Ordinario y señala dos formas concretas de amarse los unos a los otros: la corrección fraterna y la capacidad de ponerse de acuerdo.

Mireia Bonilla – Ciudad del Vaticano

Este mediodía, el Papa León XIV ha reflexionado sobre el Evangelio del día (Tomado de san Mateo), el cual presenta los conceptos de la «corrección fraterna» y la «oración compartida». Asimismo, lo ha relacionado con la primera lectura, tomada de la Carta de san Pablo a los Romanos, donde se afirma que la única deuda que debemos tener unos con otros es «la del amor mutuo».

Es precisamente en la imagen de «la deuda» en la que León XIV ha centrado su reflexión. El Papa recuerda que «Jesús nos ha enseñado a invocar y a practicar la condonación de las deudas», pero señala que existe también un patrimonio que nos debemos unos a otros: «la deuda del amor mutuo». A partir de ahí, explica que el Evangelio propone dos maneras de vivir este amor en la comunidad cristiana.

La corrección fraterna

La primera es la corrección fraterna, la cual León XIV describe como «un arte delicado y, con demasiada frecuencia, olvidado» que requiere franqueza y gradualidad.

«Hablarse sinceramente —explica el Papa— significa comenzar cara a cara; después, si es necesario, entre dos o tres personas y, finalmente, cuando haga falta, con toda la comunidad». De este modo, afrontar los problemas y los conflictos permite transformarlos en «pasajes de crecimiento». Frente a esto, León XIV advierte que la queja y la maledicencia son vías más fáciles, pero «no aportan nada» y paralizan las situaciones. «El Evangelio —afirma— educa, en cambio, en la libertad y en la caridad».

Ponerse de acuerdo

La segunda forma de vivir el amor mutuo es ponerse de acuerdo. León XIV subraya que Jesús traslada esta actitud también a la oración: «No solamente cuando existe un conflicto, sino también para pedir juntos algún don a Dios». El Papa recuerda, además, las palabras de Jesús: «Si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir cualquier cosa, mi Padre que está en los cielos se la concederá».

Por último, el Pontífice recuerda que gracias a la oración podemos crecer unidos, ya que sin fe —señala— cada uno podría sentirse solo y sospechar de los demás, viéndolos «como extraños y enemigos». Sin embargo, por gracia, «somos hermanos y hermanas que pueden ponerse de acuerdo, encontrándose, perdonándose y escuchándose en el Señor».

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05/09/2026

¿Dónde quedó la ética? El peligro de una sociedad que vende su conciencia

Por: Yeuris Solano | Especial para Aire 96 FM

Existen sociedades que no se destruyen únicamente por las guerras, las crisis económicas o las catástrofes naturales. Algunas comienzan a desmoronarse de una manera mucho más silenciosa y peligrosa: cuando sus ciudadanos aprenden a convivir habitualmente con la falta de ética.

Y quizás esa sea la interrogante más incómoda que debamos plantearnos en la República Dominicana de hoy: ¿Dónde quedó la ética?

¿En qué momento dejamos de sentir indignación ante la mentira? ¿Cuándo comenzamos a justificar la corrupción dependiendo de quién la cometa? ¿En qué instante el interés personal comenzó a valer más que la verdad, la dignidad humana y el bien común?

Vivimos en una sociedad que habla constantemente de valores, pero que a menudo los negocia. Criticamos la corrupción del adversario y justificamos la del amigo. Denunciamos el abuso cuando nos perjudica, pero guardamos silencio cuando favorece a nuestro grupo. Exigimos honestidad a la clase política mientras estamos dispuestos a empeñar la conciencia por una promesa, un favor o una conveniencia temporal.

Cabe preguntarse entonces: ¿tenemos realmente una crisis política o enfrentamos, ante todo, una profunda crisis moral?

La popular serie El juego del calamar ofrece una de las alegorías más crudas sobre la condición humana contemporánea: personas desesperadas compiten en una dinámica letal, conocen las reglas, ven caer a sus pares y descubren la crueldad del sistema. Sin embargo, aun con la opción de retirarse, deciden regresar.

La ambición y la promesa de dinero terminan pesando más que el valor de la propia vida.

En la dinámica sociopolítica dominicana ocurre un fenómeno similar. Jugamos cuando respaldamos a figuras públicas sin examinar sus principios. Jugamos cuando otorgamos poder a quienes carecen de solidez moral. Jugamos cuando, conscientes de los errores y sus consecuencias, decidimos cerrar los ojos con la esperanza de recibir una renta personal.

La diferencia radica en que, en la ficción, los participantes arriesgan su propia vida; en la política real, una sociedad arriesga el futuro de toda una nación.

Cada proceso electoral debería constituir un acto de alta responsabilidad nacional. Sin embargo, la contienda tiende a reducirse a un concurso de popularidad marcado por la simpatía, el fanatismo, la promesa clientelar o el interés particular. Rara vez el debate se detiene en preguntas esenciales:

  • ¿Quién es la persona cuando no está bajo los reflectores?
  • ¿Qué valores rigen sus decisiones?
  • ¿Qué ha demostrado con sus actos previos?
  • ¿Busca servir a la colectividad o servirse del poder?

El discurso político es maleable. Se puede predicar honestidad y actuar con corrupción, hablar de familia y destruirla, o invocar principios religiosos para instrumentalizarlos con fines proselitistas. La sociedad que elige movida únicamente por emociones o conveniencias termina gobernada por quienes manejan con mayor destreza el espectáculo y los intereses corporativos. La política no es un ente aislado: es el reflejo moral de la ciudadanía que la valida.

El sectarismo político destruye la ética de forma paulatina. Si el adversario roba, se califica de corrupción; si lo hace un aliado, se busca una atenuante. Si el rival miente, es un escándalo; si lo hace el líder propio, se presume una estrategia razonable.

La crítica moral no puede depender del color de una bandera partidaria. La corrupción, la mentira y el abuso de poder no cambian de naturaleza según la filiación de quien los ejecute.

"Tener autoridad legal no significa poseer autoridad moral; ganar elecciones no convierte automáticamente a nadie en una persona ética."

Desde la filosofía y la ética con perspectiva cristiana, el poder cobra sentido únicamente como vocación de servicio, no como propiedad ni herramienta de dominación. Cuando el poder se orienta a satisfacer ambiciones personales, deja de velar por la sociedad y pasa a instrumentalizarla.

Es sencillo enfocar la responsabilidad exclusivamente en el Palacio Nacional, el Congreso o las instituciones públicas. Sin embargo, el análisis exige una introspección ciudadana:

  • ¿Qué hacemos cuando se nos ofrece un favor a cambio de la conciencia?
  • ¿Cómo reaccionamos ante una injusticia cometida por alguien cercano?
  • ¿Mantenemos la integridad cuando la verdad perjudica los intereses propios?

La República Dominicana no requiere ciudadanos ni gobernantes perfectos, pero sí una comunidad que no renuncie a sus principios. Una nación puede superar crisis económicas y malas administraciones, pero difícilmente sobrevive al desmantelamiento de su conciencia moral.

La democracia otorga el derecho de elegir, pero la ética impone el deber de elegir con criterio. No todo lo que conviene es correcto, ni todo lo popular es justo.

La transformación del país no inicia únicamente en las esferas del poder, sino en la conducta individual de cada ciudadano. Recuperar la conciencia moral implica dejar de justificar lo indefendible y exigir valores innegociables a quienes aspiran a dirigir los destinos de la nación. La pregunta sigue abierta: ¿dónde quedó la ética? La respuesta definirá el rumbo colectivo de nuestro país.

Yeuris Mael Solano Rosario.  Escríbele al autor: yeurismael.cme@gmail.com
Licenciado en Filosofía y Teología

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Pastoral Familia y Vida de Stella Maris fortalece su estructura y prepara gran actividad diocesana

 Por Aire96fm

La comisión diocesana sostuvo un encuentro extraordinario para coordinar la actividad “Un Paso por mi Familia” y fortalecer el trabajo pastoral en las distintas zonas y parroquias

Santo Domingo Este.– La Comisión Diocesana de Pastoral Familia y Vida (PFV) de la Diócesis Stella Maris sostuvo este viernes 4 de septiembre un encuentro extraordinario en uno de los salones de la Catedral Stella Maris, con el propósito de fortalecer la acción pastoral en favor de las familias y avanzar en la planificación de importantes iniciativas diocesanas.

El encuentro estuvo encabezado por el Rev. P. Eduardo Carrión, Vicario de Pastoral, y el Rev. Diácono Juan Durán, encargado de la Pastoral Familia y Vida de la diócesis, quienes estuvieron acompañados por el matrimonio coordinador, Ambiorix Pérez y Cindy Vidal; la secretaria, Deyaniris Arias, así como por los matrimonios coordinadores zonales que integran la comisión.

También fueron incorporados al encuentro diversos líderes de movimientos y grupos que desarrollan una importante labor pastoral con las familias dentro de la Diócesis Stella Maris, entre ellos el Movimiento Familiar Cristiano, Dinámica de Parejas y Matrimonio Feliz, con el objetivo de promover una mayor articulación y colaboración entre las distintas iniciativas de acompañamiento familiar.

Uno de los principales temas abordados fue la planificación de la gran actividad diocesana “Un Paso por mi Familia”, que se celebrará en las inmediaciones del Faro a Colón y el Parque del Este, el próximo 22 de noviembre.

La iniciativa busca reunir a las familias de la diócesis en un espacio de encuentro, oración, convivencia y reflexión, reafirmando el compromiso de la Iglesia con el acompañamiento y fortalecimiento de la familia como núcleo fundamental de la sociedad y espacio privilegiado para la transmisión de la fe.

Como segundo objetivo, la comisión trabajó en la integración y fortalecimiento de las estructuras zonales, parroquiales y comunitarias de la Pastoral Familia y Vida, procurando que el trabajo pastoral llegue de manera más organizada y efectiva a las diferentes comunidades de la diócesis.

Para alcanzar este propósito se acordó programar visitas a las distintas zonas pastorales y parroquias, contando con el conocimiento, acompañamiento e integración de los arciprestes, párrocos, vicarios y administradores parroquiales.

Estas acciones buscan consolidar una pastoral familiar cada vez más participativa, articulada y cercana a las realidades de las familias, promoviendo la unidad entre los diferentes movimientos, grupos y agentes pastorales que trabajan en favor de la familia y la vida.

El encuentro concluyó con la oración a Stella Maris, seguida de la bendición impartida por el Vicario de Pastoral, P. Eduardo Carrión, y un compartir fraterno entre los participantes.

La Diócesis Stella Maris, a través de la Pastoral Familia y Vida, reafirma así su compromiso de caminar junto a las familias, fortaleciendo los espacios de comunión, acompañamiento y evangelización, y promoviendo una cultura que valore, proteja y dignifique la vida y la familia.

Dirección de Comunicación y Prensa

Diócesis Stella Maris

prensa.diocesisstellamaris@gmail.com

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