AIRE96FM

26/10/2026

PARROQUIA SAN JERÓNIMO EN COTUÍ CELEBRA LA CONFIRMACIÓN DE 101 NIÑOS, JÓVENES Y ADULTOS

 Monseñor Andrés Napoleón Romero Cárdenas administró el sacramento el jueves 22 de octubre, en la comunidad del barrio La Altagracia, Cotuí.

AIRE96FM | Cotuí, Sáncuez Ramírez. República Dominicana. La parroquia San Jerónimo, ubicada en el barrio La Altagracia, en el Municipio de Cotuí, celebró el pasado jueves 22 de octubre el Sacramento de la Confirmación, durante una jornada de fe en la que 101 niños, jóvenes y adultos recibieron este sacramento mediante la imposición de manos de mons. Andrés Napoleón Romero Cárdenas, obispo de La Vega.

La celebración constituyó un momento significativo para los confirmandos, sus familias y la comunidad parroquial, al representar un paso importante en el camino de crecimiento espiritual y maduración de la fe cristiana.

La comunidad está acompañada pastoralmente por el padre Tomás Florentino, párroco de San Jerónimo, quien, junto a los diáconos, los agentes de pastoral y catequistas, contribuye a la formación cristiana y al fortalecimiento de la vida comunitaria.

Por medio del Sacramento de la Confirmación, los bautizados reciben una gracia especial del Espíritu Santo que los fortalece para vivir y testimoniar su fe con mayor madurez y responsabilidad. Este sacramento, junto con el Bautismo y la Eucaristía, forma parte de la iniciación cristiana.

La Confirmación no representa simplemente el final de una etapa de catequesis, sino una invitación a profundizar en la relación personal con Jesucristo y a asumir con mayor conciencia la misión evangelizadora que corresponde a todos los miembros de la Iglesia.

Para los 101 confirmandos de la parroquia San Jerónimo, esta celebración representa una oportunidad para renovar su compromiso bautismal y poner sus talentos al servicio de sus familias, de la comunidad eclesial y de la sociedad dominicana.

La celebración resalta también la importancia de la catequesis y del acompañamiento pastoral en la formación de niños, jóvenes y adultos. La preparación para recibir los sacramentos forma parte de un proceso que debe continuar mediante la oración, la participación en la Eucaristía, la formación permanente y el servicio a los demás.

En este sentido, la comunidad parroquial está llamada a seguir ofreciendo espacios de encuentro y crecimiento espiritual, para que quienes han recibido la Confirmación encuentren en la Iglesia un lugar donde fortalecer su fe, descubrir sus dones y asumir responsabilidades dentro de la misión evangelizadora.

La recepción de este sacramento invita a los fieles a convertirse en testigos de Jesús en sus hogares, centros de estudio, lugares de trabajo y ambientes sociales. La fuerza del Espíritu Santo impulsa a los cristianos a vivir el Evangelio mediante acciones concretas de amor, solidaridad, justicia y servicio.

En el barrio La Altagracia, en Cotuí, esta celebración constituye una oportunidad para que la comunidad de San Jerónimo continúe creciendo en la fe y fortaleciendo su compromiso con una Iglesia viva, cercana y misionera.

Los 101 niños confirmados están llamados a hacer fructificar el don recibido, recordando que la fe cristiana no se limita a las palabras ni a las celebraciones litúrgicas, sino que se expresa en una vida coherente con las enseñanzas de Jesucristo.

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25/10/2026

Diócesis Stella Maris celebra por primera vez el Día Diocesano del Catequista

 Monseñor Manuel Antonio Ruiz exhorta a los catequistas a enseñar a vivir la fe, propiciar la experiencia del amor de Dios y trabajar junto a las familias en la formación cristiana.

Santo Domingo Este, 25 de octubre de 2026.— La Diócesis Stella Maris celebró por primera vez el Día Diocesano del Catequista, una jornada de encuentro, formación, oración y fraternidad que reunió a catequistas de las cinco zonas pastorales de esta Iglesia particular: Los Mina, San Isidro, Boca Chica, Villa Duarte y Oriental Sur.

La celebración, realizada bajo el lema «Catequista: desde el bautismo, caminamos en sinodalidad hacia la santidad», tuvo lugar en las instalaciones del Colegio Cervantes e incluyó presentaciones artísticas, dinámicas de integración, rifas, animación musical a cargo del coro JASAC y espacios de confraternidad, como expresión de la unidad y el compromiso de quienes dedican su vida al servicio de la evangelización.

Como parte del programa formativo, sor Lourdes Arcángel, coordinadora arquidiocesana de Formación de Catequesis, impartió la conferencia «Los desafíos para una catequesis en clave de sinodalidad», en la que invitó a renovar la misión catequética mediante la escucha, el diálogo, la participación de las familias y la formación permanente.

Asimismo, fueron reconocidos 25 catequistas por su fidelidad a la misión, espíritu de servicio, compromiso pastoral, testimonio de fe y vivencia de la sinodalidad, destacando el valor de su entrega en la formación cristiana de niños, adolescentes, jóvenes y adultos.

Monseñor Ruiz: «Lo esencial es enseñar a amar a Dios»

La jornada culminó con una peregrinación hacia la Catedral Stella Maris, donde monseñor Manuel Antonio Ruiz, obispo de la diócesis, presidió la celebración eucarística y dirigió un mensaje de gratitud y aliento a los catequistas, destacando la importancia de su misión para el crecimiento espiritual de la Iglesia y la transformación de la sociedad.

Al reflexionar sobre el Evangelio de san Mateo, que presenta el mandamiento del amor a Dios y al prójimo como fundamento de la vida cristiana, el obispo agradeció a los catequistas por responder afirmativamente a la llamada del Señor y dedicar sus esfuerzos a formar personas comprometidas con el seguimiento de Jesucristo.

Monseñor Ruiz subrayó que la catequesis no puede limitarse a la transmisión de conocimientos, la memorización de oraciones o el aprendizaje de los mandamientos. Aunque reconoció la importancia de estos elementos, insistió en que la misión fundamental del catequista es ayudar a sus catequizandos a vivir una verdadera experiencia de Dios.

En ese sentido, explicó que enseñar la fe requiere conectar los conocimientos con la vida cotidiana, de manera que el amor a Jesucristo no sea únicamente una idea aprendida, sino una experiencia capaz de transformar el corazón, las decisiones y las relaciones con los demás.

El prelado animó a los catequistas a dar testimonio de su fe mediante acciones concretas, enseñando a perdonar, amar al prójimo y vivir los valores del Evangelio. Señaló que este acompañamiento contribuye a la formación de personas con principios cristianos y representa un aporte significativo a la construcción de una sociedad más justa, fraterna y solidaria.

La familia, primera escuela de la fe

Otro de los aspectos centrales de la homilía fue la necesidad de fortalecer el vínculo entre los catequistas y las familias. Monseñor Ruiz recordó que los padres son los primeros educadores en la fe y que la parroquia, mediante sus agentes de catequesis, está llamada a acompañarlos y proporcionarles herramientas para cumplir esta responsabilidad.

Asimismo, exhortó a dar continuidad al proceso de formación cristiana después de la recepción de los sacramentos, evitando que los niños y adolescentes se alejen de la comunidad eclesial una vez concluida una etapa de catequesis.

Como alternativa, propuso integrarlos progresivamente en el servicio pastoral, como monitores y asistentes de catequesis, favoreciendo así su participación activa en la vida de la Iglesia y su compromiso con la evangelización de otros niños y jóvenes.

Al concluir su homilía, el obispo recordó que la misión de los catequistas tiene una dimensión trascendente: acompañar a cada persona en el camino hacia el encuentro con Dios y la vida eterna. Por ello, los exhortó a perseverar en su vocación, conscientes de que su entrega puede dejar una huella duradera en quienes reciben su testimonio y formación.

Con esta primera celebración del Día Diocesano del Catequista, la Diócesis Stella Maris reafirma su compromiso con la formación permanente, el acompañamiento pastoral y el reconocimiento de sus catequistas, pilares fundamentales de la iniciación cristiana y de la transmisión de la fe.

La jornada concluyó con una invitación a continuar caminando juntos, desde el bautismo y en espíritu de sinodalidad, para construir una Iglesia misionera que forme discípulos comprometidos con Jesucristo y con el anuncio del Evangelio.

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Santo Domingo Este, República Dominicana.

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Jornada de fe en la parroquia San Martín de Porres con monseñor Ruiz, toma de posesión y Confirmaciones

 SANTO DOMINGO ESTE.– En una emotiva y concurrida Eucaristía celebrada en la parroquia San Martín de Porres, la comunidad parroquial vivió un momento de profunda significación eclesial con la toma de posesión del reverendo padre Wilfredo García Tapias como nuevo párroco, junto a la administración del sacramento de la Confirmación a un nutrido grupo de jóvenes y adultos. 

La Misa fue presidida por el obispo monseñor Manuel Antonio Ruiz de la Rosa, quien en presencia del clero y los fieles posicionó formalmente al padre Wilfredo García Tapias al frente de la guía pastoral de esta comunidad. 

Durante la homilía, monseñor Ruiz de la Rosa centró sus palabras en la esencia del mensaje evangélico y en la gran responsabilidad espiritual que asumen quienes reciben la plenitud del Espíritu Santo mediante la Confirmación. El prelado recordó a los presentes que el mandato divino se resume de manera clara en el amor: «Amar a Dios con todo el corazón, con toda la mente y con toda el alma, y al prójimo como a ti mismo». 

Haciendo un llamado a la coherencia de vida, el obispo enfatizó que la fe no se queda en el templo, sino que se demuestra en las acciones cotidianas y en la capacidad de amar y ser solidarios con quienes nos rodean. Exhortó a la comunidad a no posponer la conversión ni el cumplimiento de los mandamientos, recordando que la vida cristiana es una preparación constante para dar testimonio del Evangelio en la sociedad. 

En un pasaje de cercanía y profunda reflexión social, monseñor Ruiz de la Rosa invitó a los fieles a vivir la empatía y la acogida cristiana, libres de egoísmos y prejuicios. Reflexionó sobre la condición humana y la importancia de tratar con dignidad y amor al forastero y al más necesitado, tal como lo enseña la Sagrada Escritura. 

Asimismo, el obispo dirigió palabras de aliento a los jóvenes y adultos confirmados, señalándoles que el Espíritu Santo que reciben los envía a ser testigos activos de Cristo en sus hogares, lugares de estudio y trabajo, colaborando estrechamente con su nuevo párroco y fortaleciendo la labor de evangelización. 

La Eucaristía concluyó entre aplausos, muestras de afecto y felicitaciones hacia el reverendo padre Wilfredo García Tapias en el inicio de su ministerio parroquial, mientras que los recién confirmados, acompañados por sus padrinos y familiares, renovaron su compromiso de fe para seguir construyendo una comunidad unida en el amor de Dios y el servicio al prójimo.

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24/10/2026

Mons. Ruiz de la Rosa administra Sacramento de la Confirmación en parroquia San Simón Apóstol

El obispo de la diócesis Stella Marie, monseñor Manuel Ruiz, administró el sacramento de la confirmación a 65 niños y jóvenes de la parroquia San Simón Apóstol de Villa Faro.

La ceremonia litúrgica se enmarca dentro de las actividades que se realizan con motivo de las fiestas patronales de esa comunidad católica de Santo Domingo Este.

El prelado estuvo acompañado en la eucaristía por el párroco Roberto Peña Beato, de la orden Mercedarios Descalzos, el diácono Vinicio Camacho y varios ministros.

Durante la homilía, monseñor Ruiz pidió a la feligresía identificar e interpretar los signos que como cristianos el Señor nos da de la misma forma que lo hacemos con los de la naturaleza.

Igualmente exhortó a todos a colaborar con la iglesia desde las diferentes áreas en que están comprometidos. De manera especial se dirigió a los padres, catequistas, padrinos y confirmandos a dar sus respectivos testimonios y servicios cada uno desde su posición.

Terminada la eucaristía, el obispo y el párroco compartieron una cena con los niños y jóvenes que recibieron el sacramento y otros miembros de la comunidad parroquial.

La parroquia San Simón Apostol, del populoso sector de Villa Faro del municipio Santo Domingo Este, ha estado desarrollando un programa de actividades que incluye charlas, un pasadía familiar este domingo y cerrarán el 28 de octubre,  día de su patrón,  con una eucaristía en la que se administrará el sacramento del bautismo.

(Nota preparada por Rosa Francia Esquea. Encargada de la Pastoral de Comunicación de la

Parroquia San Simón Apóstol)

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“EL MANDAMIENTO DEL AMOR”

 Wilkin Castillo. San Juan de la Maguana

Buenas tardes a todos mis lectores, personas que me dedican un momento de su valioso tiempo para leer y meditar la palabra propuesta por la Iglesia y reflexionada por un servidor, P. Wilkin Castillo. Hoy celebramos el Domingo (XXX) del Tiempo Ordinario y como en otras ocasiones es justo afirmar que Dios es un Dios maravillo, nos ama, nos llama y nos acompaña en este largo recorrido, como es nuestra vida cristiana.

El Evangelio es un tesoro y encontramos que: En aquel tiempo, los fariseos, al oír que Jesús había hecho callar a los saduceos, formaron grupo, y uno de ellos, que era experto en la Ley, le preguntó para ponerlo a prueba: “Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?”

Por los datos suministrados nos damos cuenta que estos grupos no se querían dar por vencidos, es el caso puntual de los fariseos, son capaces de organizarse y formar grupos para enfrentar a Jesús con el objetivo de desarticular su discurso y sus acciones. Por esta razón el experto en la ley hace a Jesús esta lapidaria pregunta. Extraño que un experto en la ley actuara como un desconocedor de la misma ley, si lo normal y lo más lógico era saberse la ley al dedillo, es decir, con punto y coma, no sabemos a ciencia cierta si en esa misma medida también se preocupaba por cumplir dicha ley.

Es importante saber que los fariseos tenían 613 mandamientos y entre ellos mismos se estaban peleando para ver cuál era el más importante. La intención era que Jesús se equivocara y definiera uno de esos mandamientos como el más importante y de esta manera acusarlo y por ende condenarlo al poner la vista en uno y descuidar los otros 612.

A su pregunta el Maestro le dijo: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser”. Este mandamiento es el principal y primero. Si nos fijamos, Jesús va siempre a lo esencial, es un hombre libre y muy práctico en su diario vivir.

El segundo es semejante a él: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Jesús no dice en su elocuencia muy asertiva por cierto que hay dos mandamientos separados. Afirma que el segundo es semejante al primero. Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los profetas”. Esta última afirmación que utiliza Jesús para cerrar su intervención tiene gran peso en la tradición bíblica, recordemos que la ley estaba representada por Moisés y los profetas estaban representados por Elías, es decir, que el mandamiento del amor es fundamento sólido y abarcador de toda la sagrada escritura.

 El amor permea así de inicio a final la biblia, como también todo el quehacer pastoral de Jesús, es allí donde radica su fuerza y donde Dios se complace, no debe sorprendernos la definición que Juan defiende de Dios afirmando que Dios es amor.

Este enfoque presentado por Jesús nos compromete a todos, es decir, es necesario pasar de palabras vacías a los hechos concretos que manifiesten el amor a Él y a nuestros hermanos. Vamos a hacer nuestro mayor esfuerzo por demostrarle a los demás nuestro amor con acciones puntuales y en lugares concretos, en la familia, en el trabajo, en la comunidad parroquial, en ambientes sociales, donde tenemos la oportunidad de conocernos y profundizar más sobre nuestra hermandad.

Que la necesidad del hermano yo sea capaz de hacerla mi necesidad, que el dolor de mi hermano sea también mi dolor, que la pena y la tristeza del otro sea en esa misma medida mi pena y mi tristeza, que los triunfos de los otros sean mis triunfos, que la bonanza del otro sea también mi bonanza, que los éxitos de mi hermano sea el éxito mío.

Otros temas del padre Wilkin

XXIX Domingo.  Tiempo Ordinario. Ciclo A

XXVII Domingo.  Tiempo Ordinario. Ciclo A

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